Hacienda

Balance primer año de los alcaldes


Lea las entrevistas con los líderes de las principales ciudades del país

La pandemia del covid-19 y la crisis económica que generó pusieron a prueba la capacidad de reacción y manejo de los mandatarios

Laura Vita Mesa - lvita@larepublica.com.co

Cuando los alcaldes se posesionaron el pasado primero de enero no imaginaron que todos sus planes de gobierno se iban a ver trastocados por la crisis económica más grande de la historia reciente de Colombia. A solo dos meses de haber iniciado funciones, los mandatarios locales debieron afrontar el covid-19, que los puso a prueba y les midió su capacidad de reacción y de manejo de lo público, lo que sin duda impactó en su popularidad.

En Bogotá, Claudia López empezó su mandato con una popularidad de 67%, de acuerdo con la medición de Invamer Gallup de febrero. Su manejo de los primeros días de la pandemia, cuando tomó la iniciativa de decretar un simulacro de aislamiento para poner a prueba la ciudad y sus habitantes bajo esas condiciones, disparó su imagen, que llegó en abril a 89% en la encuesta de Invamer Gallup y a 78,1% en la de Guarumo EcoAnalítica. Desde ese punto la mandataria ha venido sufriendo el desgaste normal de los gobiernos y su favorabilidad ha venido cayendo, sin embargo, destaca que en todos los puntos su aprobación ha doblado su desaprobación.

El alcalde de Medellín, Daniel Quintero, fue el que empezó el mandato con un nivel de aprobación más bajo, en 55%, y una desaprobación de 29%. Sin embargo, como le pasó a su par de la capital, los ciudadanos reconocieron sus acciones tempranas frente a la pandemia, lo que disparó su popularidad a 84%, según la encuesta de Gallup. Si bien se mantuvo en esos niveles unos meses, en agosto registró una caída de 13 puntos porcentuales, que en su momento los analistas atribuyeron a la demanda de Hidroituango y la posterior renuncia en bloque de todos los miembros de la junta directiva de EPM, con la ruptura que implicó con el sector empresarial del departamento. La vigencia de esa situación en la agenda pública ha seguido desgastando su imagen, que en octubre tocó el piso de 57,8%, según el sondeo de Guarumo EcoAnalítica.

En cambio, el mandatario de Cali, Jorge Iván Ospina, ha manejado una menor volatilidad en su imagen, que ha oscilado desde su posesión entre 60% y 67%. Su punto más bajo fue en agosto, cuando la capital del Valle atravesaba uno de los puntos más álgidos de la pandemia, sin embargo en las última mediciones se encuentra a niveles similares de los que registró en abril, cuando su imagen subió aunque no de manera tan pronunciada como en el caso de los otros mandatarios.

Uno de los casos más llamativos ha sido el de Jaime Pumarejo, el alcalde de Barranquilla, una ciudad donde en los últimos años la aprobación del mandatario local no bajaba de 70%. Pumarejo empezó su gestión con una favorabilidad de 69%, sin embargo, por cuenta de que Barranquilla fue la primera ciudad del país que vivió el pico de la pandemia, su aprobación tuvo una caída que tocó piso en junio, a 44%. Eso lo convierte en el único alcalde que en el primer año registró una imagen desfavorable mayor a la favorable, sin embargo, su gestión de la emergencia dio frutos, pues en la actualidad tiene los mismos niveles de popularidad de cuando se posesionó.

Por su parte Juan Carlos Cárdenas, el alcalde de Bucaramanga, mantiene unos niveles de popularidad similares a los que tenía al asumir el cargo, y en los últimos sondeos analizados marcó 56% de aprobación, en Invamer Gallup, y 57,1%, en Guarumo EcoAnalítica. Sus niveles de desaprobación, sin embargo, superan con creces los de sus pares, pues casi cuatro de cada 10 habitantes de Bucaramanga no aprueban su gestión.

Para el próximo año, queda por ver si los mandatarios tendrán margen de maniobra y gobierno más allá de la pandemia, y lo más probable es que sus tasas de favorabilidad se muevan en línea con el manejo que le den a esta durante el primer semestre, y qué tanto sus medidas se traducirán en una reactivación económica que perciban los ciudadanos.