La gerente de taxis libres habló sobre la situación del gremio en la pandemia y sus expectativas frente a la regulación de otras plataformas digitales de transporte

Lina Vargas Vega - lvargas@larepublica.com.co

Antes de la pandemia, el gremio de los taxis estaba en medio de manifestaciones para exigirle al Gobierno Nacional, la regulación de las plataformas de transporte de pasajeros, y así recuperar parte de su demanda original. Con la crisis sanitaria, ‘los amarillos’, como la mayoría de las industrias, enfrentaron un golpe económico que puso en riesgo la continuidad de muchos conductores en este negocio.

Estefanía Hernández, gerente de Taxis Libres, la empresa más grande del país en esta industria, habló sobre la situación actual, los protocolos de bioseguriddad con los que enfrentan al nuevo coronavirus y cómo esperan entrar en un mercado más competitivo con otras apps de transporte.

¿Cuántos vehículos de Taxis Libres están operando en este momento?

La app de Taxis Libres cuenta con más 25.000 autos asociados. Sin embargo, actualmente muchos conductores han decidido dejar el vehículo quieto por factores como la edad o la falta de demanda.

¿En qué medida ha afectado la pandemia al gremio?

Antes de la crisis cada taxista estaba haciendo alrededor de 14 servicios diarios, ahora, registramos una reducción del 70%, con cuatro viajes por conductor aproximadamente.

De otro lado, una buena parte de los conductores que están tras el volante no son dueños del vehículo, el alquiler diario que pagaba quien trabajaba en el carro al dueño, antes de la pandemia, oscilaba en los $100.000. Ahora se redujo significativamente, en cerca de la mitad.

¿Qué protocolos de bioseguridad implementaron para combatir el covid-19?

Ayudamos a la certificación en bioseguridad de 1.000 conductores, y esperamos certificar más, esto nos permite crear conciencia de autocuidado entre el gremio para que ellos mismos limpien y desinfecten el vehículo antes de que suba cada viajero, con esto brindamos mayor confianza.

También han cambiado los hábitos de los conductores, antes de que el ciudadano aborde el carro, ellos le piden amablemente que se tomen dos o tres minutos para desinfectarse. Nuestros conductores quieren ser agentes de cambio para generar una cultura de cuidado.

Además, nos comunicamos diariamente con ellos recordándoles las buenas prácticas de seguridad.

¿Harán inversiones en protocolos de bioseguridad de los taxis asociados?

Nuestra prioridad es la seguridad tanto de conductores como viajeros, así que vemos la urgente necesidad de un aislamiento entre ellos durante los recorridos, por ese motivo invertimos $490 millones en 5.000 paneles protectores que serán instalados totalmente gratis en los carros inscritos en la aplicación.

Adicionalmente, estamos en proceso de comprar un millón de tapabocas para regalar tanto a viajeros como conductores. Adicionalmente, tenemos jornadas diarias donde regalamos 500 desinfecciones a los vehículos afiliados a la aplicación que se acerquen a nuestras instalaciones.

¿Qué opina de los proyectos que buscan regular otras plataformas de transporte?

Esto lo veo a largo plazo. En el Congreso de La República hay alrededor de 11 proyectos de ley que varios congresistas han redactado como borradores. Desde taxis libres lo que vemos es cómo ser justos con los taxis porque los carros particulares no están cumpliendo con todas las exigencias para poder transportar de forma legal y segura a los ciudadanos. Lo importante es poder trabajar dentro de un marco de competencia legal, porque actualmente es una competencia desleal.

¿Bajo qué condiciones existirá una competencia legal y justa?

Lo justo sería que estos carros particulares tuvieran la capacidad transportadora que tenemos los taxis, además de una placa blanca de transporte avalada por el Ministerio.

También debe haber en ese sector un control como por el que pasamos nosotros, que cumplan con los seguros, tengan la revisión tecnomecánica anualmente, que se dé mayor tranquilidad a la ciudadanía a la hora de transportarse en ellos y que sean vigilados y controlados por la Secretaría Distrital de Movilidad y el Ministerio de Transporte. Buscamos una competencia justa.