Generar unidad y confianza entre todos los equipos, el reinicio del torneo y la creación de la liga femenina son algunos de los retos

Laura Vita Mesa - lvita@larepublica.com.co

Tras semanas de especulaciones luego de la sonada salida de Jorge Enrique Vélez de la presidencia de la División Mayor del Fútbol Colombiano (Dimayor), el organismo, en Asamblea Extraordinaria el día de ayer, eligió a Fernando Jaramillo para dirigir la entidad que agrupa a los equipos del fútbol profesional de primera y segunda división.

El nuevo presidente, que obtuvo una votación de 30 a favor, cinco en blanco y uno en contra, es reconocido por su trayectoria en el sector privado. El más reciente de sus cargos fue el de vicepresidente de Asuntos Corporativos de Bavaria, en el que desempeñó por más de 15 años.

Uno de los retos más grandes que enfrenta Jaramillo en su nueva posición es representar los intereses de todos los equipos para devolverle la legitimidad a la Dimayor como organismo. Esto es especialmente importante si se tiene en cuenta que la división en dos bloque no ha permitido generar consensos alrededor de las grandes reformas que requiere el fútbol nacional, por lo que la votación casi unánime a su favor es una buena señal.

LOS CONTRASTES

  • Hernán PeláezPeriodista deportivo

    El mayor desafío del nuevo presidente será generar confianza entre todos los equipos, para tener una gobernabilidad que le permita tomar decisiones

En esa línea, será también fundamental para la gobernabilidad del nuevo presidente que logre demostrar, con hechos concretos, su independencia, para acallar las voces de quienes creen que por venir de la junta directiva de Azul y Blanco Millonarios FC intentará favorecer los intereses del equipo desde su nuevo cargo.

Desde el punto de vista operativo, el primer gran desafío que enfrenta Jaramillo será la reactivación del torneo de fútbol profesional, cuya suspensión tiene en aprietos financieros a los equipos, que han dejado de percibir ingresos en todos los frentes.

Justamente sobre los ingresos, el dirigente tendrá que analizar el contrato vigente que tiene la Dimayor por los derechos televisivos internacionales del fútbol profesional colombiano, para evaluar una eventual renegociación. A nivel local, en cambio, deberá estudiar las propuestas que han hecho algunos para cambiar la fórmula con la que se reparten los ingresos por la transmisión televisiva de los partidos. Actualmente, el organismo distribuye los ingresos por ese concepto de manera equitativa entre todos los equipos, sin embargo, algunos clubes han pedido que se cambie la fórmula para que la repartición se haga tomando en cuenta el rendimiento deportivo y la audiencia que genera cada uno.

Finalmente, Jaramillo debe asumir la consolidación de una liga femenina. Para esto es fundamental encontrar patrocinadores y recursos para que esta sea atractiva, tanto para las jugadoras como para los equipos. “El fútbol femenino es uno de los temas más importante, pero con un compromiso serio y no solamente por llenar una caja. Hay que trabajarlo de manera, que no sea una carga para los clubes sino que se vuelva una parte del negocio”, dijo a RCN Radio.