El superintendente Juan Pablo Liévano dijo que estas empresas en ocasiones se usan como sociedades fachadas para actividades ilícitas

Laura Lucía Becerra Elejalde - lbecerra@larepublica.com.co

El gobierno nacional expidió el Decreto 1068, a través del cual se reglamenta el proceso para la depuración de las sociedades no operativas, sociedades que no se encuentran desarrollando su objeto social y que pueden ser consideradas como sociedades fachadas.

Gracias a esta normativa, la Superintendencia de Sociedades podrá iniciar la disolución de las compañías que no cumplan durante tres años consecutivos con la renovación de la matrícula mercantil o que por este periodo tampoco hayan dado cumplimiento al envío de la información financiera a la entidad, y se haya agotado el procedimiento administrativo correspondiente.

“Es muy importante para el ecosistema empresarial poder hacer esta depuración, pues nos permite tener claridad sobre las sociedades que realmente están realizando actividades empresariales y generando valor, riqueza y empleos", dijo el Superintendente de Sociedades, Juan Pablo Liévano.

Según el funcionario, en muchos casos estas sociedades nunca operaron o dejaron de operar y no generan ingresos operacionales, pueden ser usadas para actividades ilícitas, y dado que "no generan ningún valor a la economía del país", terminan constituyendo un riesgo.

La Superintendencia adelantará el procedimiento en caso que corresponda, para lo cual notificará a la sociedad respectiva, en caso de que esta no acredite su operación, la autoridad procederá a declararla disuelta y en estado de liquidación.