miércoles, 19 de diciembre de 2018
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App deduce el iva de la comisión de uso y no de transporte

Johnny Giraldo López - jgiraldo@larepublica.com.co

Una de las principales quejas que el sector del transporte público esgrime contra las plataformas de Uber y Cabify es la contribución al sistema fiscal de este tipo de aplicaciones virtuales, que sirven como puente entre el conductor y los clientes para prestar el servicio de transporte.

La disputa entre el sector de los taxis amarillos y los que ofrecen un servicio especial de transporte de manera particular es que mientras un taxista bogotano y uno de Medellín desembolsan en impuestos y gastos operacionales alrededor de $1,8 millones y $1,4 millones anuales, respectivamente; el mismo aporte que hacen los conductores de las aplicaciones para operar es de $500.000 anuales en promedio.

“La discusión legal sobre esta brecha a nivel mundial es que no se ha definido en qué territorio deberían tributar las empresas, dado que algunas tienen sus matrices en el extranjero, pero de alguna manera operan en el territorio. En Colombia, lo que se pretende es que se le hagan retenciones a la fuente de 15% en los giros destinados a sitios que no sean paraísos fiscales”, dijo Mauricio Ochoa, abogado tributario.

Para que los prestadores de servicio desde el exterior cumplieran con sus obligaciones en materia de IVA, el Gobierno Nacional expidió los decretos 1123 de 2018 y el 1415 de 2018, que disponen una cuota para las plataformas digitales; no obstante, siguen sin resolver la inequidad en el pago de impuestos, pues según las cifras dadas anteriormente, los taxistas pagan tres veces más de lo que aportan los conductores de Uber.

“Desde que se fijó la norma en junio de este año, Uber ha recaudado todos los impuestos que se le exigen para que, desde enero, que es la fecha que fijó el Gobierno para que empiecen las aportaciones, cumplamos con todos los requisitos. Estamos preparados para ser regulados”, indicó Nicolás Pardo, gerente de Uber en Colombia.

Los gastos de los taxistas

Las imposiciones fiscales no son los únicos gastos de los taxistas, quienes tienen que adquirir un cupo cercano a $81 millones en Bogotá y $50 millones en la capital antioqueña para poder conducir su taxi. También tienen que comprar una tarjeta de operación anual, que vale $1 millón, e incluye seguros contractuales y extracontractuales en caso de que le pase algo al conductor.

“Cada vez que el Ministerio de Transporte se pronuncia sobre el tema, dice que su ideal es promover una competencia justa con las aplicaciones, sin embargo, nuestro gremio no ha evidenciado medidas que estén enfocadas en este camino. La brecha de los precios es muy grande y por eso nos urge que paguen las mismas tasas que a nosotros se nos imponen”, dijo Estefanía Hernández, gerente general de Taxis Libres.

Dentro de la lista de inversiones, los conductores deben afiliarse a una empresa para tener representatividad y pagar sus impuestos. El gasto ronda entre $70.000 y $40.000 mensuales, lo que se traduce en una inversión anual de $840.000 y $480.000 de acuerdo a la ciudad y a la empresa en que se opere.

Los gastos de un Uber

Uber reportó que en su base de datos hay 88.000 conductores y que el pago de impuesto suma al año $44.000 millones, esto es una contribución de $500.000 por cada conductor. Este aporte se da después de que el Gobierno le exigiera por decreto pagar 19% de IVA en sus operaciones.

“Para no impactar la ganancia de nuestros conductores, que es una de las claves para nuestra rentabilidad, Uber hizo un aumento general de 7% a las tarifas para pagar la cuota que exige el Gobierno”, dijo el gerente de Uber.

Además de evitar que la imposición recaiga sobre sus colaboradores, la maniobra también conserva la naturaleza de la empresa como una aplicación virtual y no como una prestadora de transporte, pues no hace la deducción por el servicio, sino por la comunicación entre el dueño del carro y el pasajero.

“Somos una compañía de tecnología. Nuestro cobro recae en la comisión que pagan los socios por usar nuestro servicio. No podemos pagar impuestos sobre el transporte, porque eso no hace parte de nuestra oferta. Tenemos la disposición para hablar con las instituciones”, señaló Pardo.

No solo Uber está en el ojo del huracán, otras aplicaciones como Cabify y Beat, que prestan servicios similares, tendrán que hacer sus aportes en 2019.