miércoles, 25 de marzo de 2020

Todd Hopper

Los supermercados, las droguerías, las tiendas de alimentos de conveniencia se han convertido en una pieza en la evolución de la crisis del coronavirus ¿Cuánto dura el virus en las superficies? ¿Cómo evitar el contagio a la hora de hacer la compra? ¿Cómo puede contribuir el sector retail a mitigar la propagación?

Las medidas de contingencia ante la expansión del Covid-19 en Colombia, que han obligado a decretar el estado de emergencia junto con la mayoría del comercio al por menor, con la excepción de tiendas de alimentos y droguerías, hace que estos establecimientos jueguen un rol protagónico para la protección de la salud de todos.

Actualmente, los minoristas de alimentación en Colombia se han convertido en los grandes distribuidores de alimentos, un sector vital en la economía que debería ser especial objeto de cuidado y protección, por lo que se hace prioritario que el supermercado sea un lugar seguro tanto para consumidores como trabajadores y evitar que hacer la compra se convierta en un riesgo potencial para la expansión del virus.

España, está siendo uno de los países más afectados por la pandemia global. Con más de 20.000 casos reportados y 1.000 personas muertas por causa de la enfermedad, actualmente todo el país se encuentra en aislamiento. Desde Alto España, empresa dedicada a entregar soluciones para prevenir o disminuir los riesgos operacionales de las compañías, creemos que la experiencia de Alto en España puede dar a los minoristas colombianos tiempo para prepararse y aprender. Fueron varias las medidas implementadas por los comercios minoristas en España para contribuir a la prevención de la epidemia sin dejar de abastecer a la población de los productos básicos. Entre las medidas más importantes están:

1. Limitación de la exposición: debe haber un número limitado de personas dentro del establecimiento.
2. Cambio de los modelos de negocio para servir a la comunidad: active el servicio a domicilio, que puede no estar dentro de sus ofertas actuales.
3. Estar atentos a la seguridad: en situaciones de emergencia, los patrones de robo cambian. Es necesario mantener la vigilancia y el seguimiento de los cambios inesperados en el inventario.
4. Procedimientos de limpieza: use las mejores prácticas para limpiar el interior de la tienda y todos los dispositivos con los que los clientes interactúan.
5. Acceso prioritario para clientes ancianos o discapacitados: abrir las tiendas sólo a estos individuos después de la limpieza nocturna.
6. Pedir a los clientes que compren solos y sin familia: Si es posible, los clientes deben visitar la tienda sin miembros adicionales.
7. Capacidad límite con una política de “uno dentro, uno fuera”: los guardias de seguridad restringen la entrada sólo después de que un cliente haya salido de la tienda. Asegure, por lo menos, dos metros de separación entre las personas al hacer las filas para el pago.
8. Distribuir productos de alta demanda para evitar las multitudes.
9. Entrega y recogida en la acera: la reducción del tiempo de permanencia de los clientes en la tienda puede requerir la introducción de servicios de entrega o recogida, que no se ofrecen ampliamente por todos los minoristas.
10. Crear paquetes de productos para minimizar la manipulación: Los bienes que comúnmente se compran juntos pueden ser empaquetados en una sola unidad para reducir el número de toques que recibe un producto antes de su venta.