Grandes cadenas y pequeños negocios se han visto afectados por las medidas y solicitan ser considerados como sector vulnerable

José González Bell - jgonzalez@larepublica.com.co

Desde el 16 de marzo los gimnasios del país, tanto las grandes cadenas como los más pequeños, dejaron de operar por iniciativa propia y en seguimiento a las medidas tomadas por el Gobierno. Hoy, se cumplen 29 días sin funcionamiento y hasta el día en que se levantaría la cuarentena serían 42 días parados.

Debido a lo anterior, empresarios del sector han pedido medidas de ayuda al gobierno para pagar los arriendos y la nómina, dos de los gastos fijos más urgentes que tienen, por lo que solicitan el acceso a créditos flexibles y medidas en los alquileres.

En este sentido, un grupo de empresarios en el que están César Casallas, CEO de Spinning Center; Wilder Zapata, presidente de Action Fitness; Gigliola Aycardi, cofundadora de Athletic y Bodytech; Ricardo Beltrán, de gimnasios independientes de Bogotá; y David Raya, gerente de Smart Fit indicaron que han mantenido los pagos de nómina, arriendo, energía, agua, a base de préstamos bancarios.

Sin embargo, en el caso de las micro y pequeñas empresas del sector de gimnasios, muchas ya están en cesación de pagos, debido a que desde el cierre total de operaciones “no obtienen ingresos para poder cubrir su operación”. Las cuatro principales cadenas emplean a más de 10.000 personas y la industria en general a cerca de 30.000, con una facturación por $800.000 millones, por lo que, de alargarse aún más la cuarentena, los puestos de trabajo entran en riesgo.

“Necesitamos ser declarados como un sector vulnerable. Ni el Ministerio de Industria, ni el de Deporte ni el de Salud se han pronunciado al respecto”, indicaron los empresarios a LR.

Casallas expresó a este medio que el alquiler de grandes superficies (1.500 metros cuadrados) representa hasta 40% de los costos de los gimnasios. Además, indicó que las cadenas grandes “podemos aguantar dos meses, pero no más”. Señaló que “podemos pagar marzo, pero ya abril y mayo empiezan a ser muy inciertos y no tenemos la capacidad para mantener el staff sino recibimos ayuda inmediata”.

En el caso de Spinning Center, la empresa tiene 600 empleados y 58.000 afiliados al cierre de la operación, así como planes de abrir seis nuevas sedes, intención que será revisada, contó Casallas, por la situación actual.

En esta misma línea están la mayoría de cadenas, cuyos planes de expansión eran agresivos por el buen ritmo que tenía el sector.

Gigliola Aycardi, fundadora de Bodytech, dijo en una entrevista con LR que en 2016 había 80 sedes, 2019 cerraron con 96 y la meta para 2020 es abrir tres espacios más.

Si bien el reto actual es fuerte, la recuperación también lo será, pues el negocio no entrará a la normalidad cuando finalice la cuarentena. Esto a causa de que, probablemente, se mantengan medidas que no permitan más de 50 personas en un mismo lugar. El desafío será, entonces, recuperar la confianza de los clientes y demostrar que los gimnasios tienen protocolos de limpieza que garantizan el bienestar de sus afiliados.

Se mantiene contacto con medios digitales
A pesar de no estar operando, las cadenas de gimnasios y algunos más pequeños han optado por utilizar medios digitales para seguir entrenando sus afiliados y al público en general. Bodytech, por ejemplo, una de las cadenas de gimnasios más grandes de la región, ha conseguido cerca de 25.000 personas por transmisión en vivo de entrenamiento, dado que son públicas y gratis. Igualmente, los empresarios del sector han comenzado a ofrecer conferencias de nutrición y salud, en un momento en el que el sedentarismo puede afectar la salud de los colombianos.