Colombia se ha convertido en objetivo de las grandes corporaciones de agua europeas, ya que hay déficit de inversiones

Diario Expansión - Madrid

La filial de FCC e IFM compra tres grupos locales y gana un concurso que convierte al país en su tercer mercado del ciclo integral del agua.

Aqualia, la filial de agua de FCC y el fondo de inversión IFM, mantiene el ritmo inversor acordado por sus accionistas en 2018. La compañía acaba de cerrar su primera gran operación en Latinoamérica asociada al ciclo integral del agua con la compra de tres grupos locales que gestionan 12 concesiones. Junto a la adjudicación de un contrato en Cúcuta (región de Santander), el grupo controlado por el mexicano Carlos Slim convierte Colombia en su tercer mayor mercado después de España y de la República Checa. Tras las dos operaciones, el mayor grupo privado español de agua atenderá trece poblaciones que suman 450.000 habitantes y una cifra de negocio agregada de algo más de 400 millones.

Las concesiones han sido adquiridas a tres firmas locales del mismo grupo empresarial. Se trata de Aguas del Sinú, que gestiona el servicio en siete municipios (Santa Cruz de Lorica, Chima, Momil, Purísima, Tuchín, San Antero y San Andrés de Sotavento); Uniaguas, que opera los servicios en otras cinco localidades (Cereté, Ciénaga de Oro, Sahagún y San Carlos); y Opsa, que atendía las necesidades del municipio de Planeta Rica. De esta manera, Aqualia prestará servicio a más de 360.000 habitantes de este departamento. El valor de cartera del proyecto es de 324 millones de euros.

En las mismas fechas, Aqualia se ha impuesto en el proceso de licitación pública para la concesión en la ciudad de Villa del Rosario, en el área metropolitana de Cúcuta. El proyecto, con un valor de cartera de 87 millones de euros, incluye la operación, ampliación, rehabilitación, mantenimiento y gestión comercial de la infraestructura de los servicios públicos de acueducto y alcantarillado de la ciudad, donde la compañía prestará servicio a los 97.000 habitantes.

Colombia se ha convertido en objetivo de las grandes corporaciones de agua europeas, ya que es un país con un alto déficit inversor que, al mismo tiempo, dispone de recursos económicos y apoya los contratos de gestión privados a largo plazo.

Competencia
A mediados del año pasado, Gestagua, la filial española del operador de agua francés Saur, compró la colombiana Naunet. Al igual que Aqualia, fue la primera inversión de Saur en Latinoamérica después de la mala experiencia en Argentina diez años antes. Gestagua se impuso en la puja por Naunet a Aqualia.

En Colombia, el Canal de Isabel II quiere desprenderse de sus activos en el país, por los que también está interesado Aqualia. La empresa madrileña contrató a Santander como asesor para la venta del grupo triple A de Barranquilla, pero esta operación está condicionada por el enfrentamiento con las autoridades locales después de intervenir la administración de la filial y de embargar las acciones de la empresa del grupo español.

Según las fuentes consultadas, Aqualia aspira a convertirse en un operador de referencia en Colombia y su pretensión es alcanzar en un año el millón de habitantes gestionados, lo que significa un importante esfuerzo inversor y comercial. "Queremos crecer en contratos de gestión a largo plazo y concesiones en países como Perú, Colombia, México, todo Oriente Medio, Europa y EEUU", subrayó hace un año Félix Parra, el máximo ejecutivo de Aqualia. El objetivo de FCC y de IFM es que en 10 años el ebitda del grupo ascienda a 500 millones de euros, el doble que en la actualidad.

Se desconoce el valor de adquisición de los activos. Según las fuentes consultadas lo relevante son las inversiones que hay que realizar para normalizar y mejorar un servicio muy cuestionado por las autoridades locales y los usuarios, muy descontentos con los anterior propietario. Los cortes de suministro y las fugas están a la orden del día. Aqualia quiere exportar los estándares de calidad que presta en sus actuales mercados.

Al margen del ciclo integral del agua, Aqualia está en la fase final del proyecto para el diseño, construcción y operación de la planta depuradora de El Salitre, situada en Bogotá, un contrato de 380 millones de euros. La planta, una vez terminada, tratará un caudal superior a los 600.000 metros cúbicos de agua al día y dará servicio a tres millones de personas en la capital colombiana.

Los otros dos grandes mercados de la región son México y Ecuador. La presencia del grupo se extiende a Chile, Uruguay y Panamá.

En 2019, Aqualia amplió su cartera de negocio en España con la adquisición de la unidad productiva de Agua y Gestión, el grupo andaluz participado por Abengoa y varias entidades financieras que entró en concurso de acreedores en 2018. En Francia, compró la firma Spie, que da servicio a unos 140.000 habitantes.