sábado, 10 de agosto de 2013
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Merian Araujo - maraujo@larepublica.com.co

Una vez más los antioqueños padecen los efectos de la irresponsabilidad de las empresas ubicadas en la zona industrial alrededor del Río Medellín. Nuevamente, el caudal de agua se tiñó de rojo y aunque aún se están confirmando las causas del efecto, hasta el momento se conoce que el vertimiento se hizo a través de los alcantarillados.

Sin embargo, debido a las diferentes ocasiones en las que ha ocurrido, en las que los estudios han señalado que el efecto se debe a colorantes arrojados al río por entidades de la zona, se presume que una vez más las empresas son las responsables.

"Personal de la planta de tratamiento de San Fernando detectó el color rojizo que venía del alcantarillado, y por protección de los equipos, hubo que hacer el vertimiento al río", señaló a medios nacionales el director del área metropolitana, Carlos Mario Montoya, quien agregó que debido a que el vertimiento fue a través de los alcantarillados es difícil determinar desde dónde proviene.

A su vez, el director recordó que debido a las ocasiones anteriores, actualmente se avanzan en investigaciones a las industriales de la zona.

Pese a los llamados que las autoridades ambientales hacen frente a este daño al río, lo más preocupantes es que precisamente esta no es la primera vez que ocurre, pues desde el 2009 ya se han registrado varios arrojos de desechos que han hecho que el Río Medellín se torne de ese color.

2009

La primera ocasión ocurrió en octubre de ese año, cuando el Grupo de Investigaciones Ambientales de la UPB tomó muestras para determinar las causas de la coloración. Y pese a que por la época del año y de la región se pueden esperar este tipo de fenómenos, las autoridades establecieron que el tono rojizo estaba por fuera de los parámetros.

Como resultado de las investigaciones, en ese momento se señaló que la empresa responsable del acontecimiento era Colorquímica, una empresa dedica a la producción de tintes industriales y provee soluciones a mercados de textil, papel, cuero, alimentos, cosméticos, farmacéuticos, entre otros.

Sin embargo, la compañía recusó las acusaciones y luego de que el paso se sorteara entre diferentes autoridades, el 12 de marzo de 2012 cesó el procedimiento y el caso de archivó. Así mismo, la investigación concluyó que el colorante no era contaminante.

2010

El segundo incidente ocurrió en 2010, tan solo cinco meses después, en febrero. El vertimiento fue entre el sector de La Tablaza, entre Caldas y La Estrella, y no se establecieron los responsables.

2012

Más tarde, en 2012, otro percance se presentó entre el 31 de julio y el primero de agosto, aunque esta vez el color del río se tornó azul. En esta ocasión, según informaron los medios locales, se estableció que “el líquido, que de a poco se entró por la ladera derecha del río, se produjo en un sector de Envigado y desembocó al río a través de las líneas subterráneas de aguas”.

Para esta fecha, la situación llamó a varios ciudadanos que denunciaron que desde hace varias semanas el río había presentado otras tonalidades entre morado y negro azuloso. Algunos, inclusive, presentaron fotos de los hechos.

Debido a esto, Área Metropolitana hizo un llamado a las autoridades competentes, Corantioquia y a la Secretaría de Medio Ambiente de Envigado, así como a Empresas Públicas de Medellín “para que investigue si las descargas provienen de conexiones presentes en su red de alcantarillado o de empresas que aportan agua en dicho tramo”.

Y pese a los llamados de atención de Área Metropolitana, Corantioquia señaló que no pudo llegar muy lejos ya que el lugar en donde se presentó el incidente estaba por fuera de su jurisdicción.