Sergio Campos, Jefe de la División de Agua y Saneamiento del BID, explicó cómo funciona el plan que tiene US$15,5 millones

Joaquín Mauricio López Bejarano - jlopez@larepublica.com.co

A medida que avanzaba la pandemia, la principal herramienta que han promovido los gobiernos para evitar la propagación del covid-19 es el lavado de manos. Por eso, este año la productividad y estabilidad de la prestación del servicio de acueducto ha estado en el ojo de los usuarios, quienes necesitan que las empresas se mantengan estables en su trabajo.

Mientras esto sucede, Colombia ya tiene un programa que busca apoyar a esos prestadores de servicios de agua y saneamiento, el cual revisará temas que van desde el gobierno corporativo hasta el buen desarrollo de sus actividades.

Se trata del plan Compass con el que se están apoyando a más de 12 empresas para revisar cómo van en la prestación de servicio y cómo pueden mejorar. La iniciativa cuenta con una donación de US$15,5 millones que hizo el Gobierno de Suiza y se está ejecutando a través del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Allí, Sergio Campos, Jefe de la División de Agua y Saneamiento, explico cómo avanza, más ahora que varias de esas empresas ratificaron su compromiso en el congreso de Andesco.

¿Qué ganan las empresas del sector con este plan?
Primero, el gobierno suizo hizo esa donación de US$15,5 millones. Hoy en día vamos en más de 20 empresas que tienen una evaluación de servicio a través de AguaRating (estándar internacional para la mejora en la gestión y procesos de cambio de las compañías de agua y saneamiento), luego se han priorizado las acciones, planes de mejora, y esa donación se complementa con recursos en especial del gobierno de Holanda, con los cuales incrementamos el alcance de la acción. Eso es Compass, un programa que tiene como objetivo beneficiar empresas de agua y saneamiento para la gestión del cambio.

Muchas empresas de acueducto son públicas en América Latina, ¿qué problemas han encontrado allí?
Además de ver los sistemas operativos, ambientales, etc, también, Compass fija temas como la gobernanza. Ese es uno de los temas críticos de las empresas, muchas son municipales, y dependen bastante de su gobernanza, la cual varía con base en los cambios políticos. Pero que sean públicas no tiene nada de malo siempre y cuando en las empresas existan gobiernos corporativos. No es un tema de público o privado, hay compañías de ambos lados muy buenas, EPM, por ejemplo, tiene indicadores formidables.

La implementación de este programa ¿cómo lo sienten las personas de a pie?
Hay mucha gente que tiene servicio intermitente, hay muchos que no tienen acceso a saneamiento, entones ellos van a sentir el cambio cuando las redes empiecen a llegar en sus hogares y cuando tienen acciones domiciliarias que reflejen continuidad y no que sea intermitente. Hay ciudades con la prestación todos los días de la semana, pero hay otras en barrios marginales donde no se tiene un abastecimiento adecuado, en esos lugares son empresas que se beneficiarán del programa, es el impacto de eso. Pero también mejores planes, mejor comunicación con los beneficiarios, una mayor optimización y modernización de sus sistemas.

¿Dónde están los retos más fuertes para el servicio de acueducto en Colombia?
Zonas como Quibdó o Buenaventura tienen lugares donde hay déficit de abastecimiento. Hay muchos lugares, pero también hay otros con un sistema excelente, caso de Bogotá, Medellín, que siempre lo ha tenido, Manizales, Pereira, o Bucaramanga. Los socios en las ciudades están por mencionar algunas en Duitama, Cali, Popayán, Neiva, Valledupar, Sogamoso, Yopal, etc.

Pero también, ¿qué ha encontrado el BID en agua para la región?
El agua, como decía, según las metas del milenio, había 34 millones de personas en 2015 sin acceso, y en las metas de desarrollo sostenible había una definición más estricta de agua para el consumo humano, más de 200 millones en América Latina tienen servicio intermitente.

¿Y ahí es cuando entra la responsabilidad de operadores?
Ese es el déficit de cobertura. Es la responsabilidad de los prestadores de agua y saneamiento, el desafío es ver cómo pueden generar más acceso y de qué manera ser mucho más eficientes. El tema es cambio e innovación, el BID venía midiendo el desempeño de las empresas, no solo con indicadores sino prácticas. El Gobierno de Suiza venía trabajando en una metodología de gestión de cambio, entonces unimos el uno con el otro.