MI SELECCIÓN DE NOTICIAS
Noticias personalizadas, de acuerdo a sus temas de interés
El ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, anunció ayer que el próximo 24 de febrero se presentaría el reglamento para la segunda etapa de venta de las acciones del Gobierno en Isagen. Hoy se confirmará en un comité si esta fecha se mantiene.
Con este paso se dará apertura al proceso de preclasificación, en el que las empresas evaluarán sus opciones para quedarse con 51% de los títulos.
Cuando este proceso termine, las compañías presentarán sus propuestas oficiales y el Gobierno definirá entre cuáles subastará la mayor parte de la energética. Ese periodo puede tomar un mes, como lo ha dicho anteriormente el ministro Cárdenas.
La participación del estado saldrá para los grandes inversionistas, entre los que solo se conoce oficialmente a la Empresa de Energías de Bogotá (EEB). Se ha especulado que una compañía francesa y otra estadounidense estarían interesadas en la subasta.
El otro 6% fue ofertado por la cartera al sector solidario en la primera etapa que cerró el pasado 20 de enero. La presentación del título no fue tan apetecida como el Ejecutivo esperaba: solo 0,09% fue vendido a trabajadores, extrabajadores, pensionados, cooperativas, fondos de empleados y fondos de pensiones.
El Estado se quedó con $4.538 millones gracias a esta primera parte que se enajenó, pero el mercado ha especulado que el precio del título ha sido la razón por la que no fue tan sonada la venta.
El Ejecutivo ofreció cada papel a $2.850 cuando arrancó con el proceso, pero en septiembre del año pasado decidió subirlo a $3.178. Cárdenas ha dicho que este es un precio justo para una energética que tiene en camino proyectos como Hidrosogamoso.
Si se compara con el valor de diciembre de 2015, las remesas de los colombianos aumentaron hasta cuatro veces su valor ya que, para este año estuvieron en US$3.313,72 millones
La estatal petrolera aseguró que todavía mantiene una serie de desacuerdos en materia de interpretación normalidad con la Dian
El gremio señaló que los aranceles impuestos por ambos países representan un quiebre de los principios de integración y libre comercio