Para el ministro de inversión del Reino Unido, Graham Stuart, la relación comercial con el país es menos madura de lo que quisieran

María Carolina Ramírez - mramirez@larepublica.com.co

La Asamblea de la Andi fue la excusa para que por segunda vez en el año el ministro para la Inversión del Departamento de Comercio e Inversión del Reino Unido, Graham Stuart, visitara a Colombia. En esta ocasión, no solo tuvo encuentros con los empresarios sino que le explicó a LR la relación comercial entre los dos países y sus expectativas.

Para Stuart aunque la relación comercial con Colombia no es tan madura como el Reino Unido quisiera, hay potencial en el sector de infraestructura y energía para tener acuerdos de inversión.

¿Cómo dinamizar las relaciones comerciales entre Colombia y Gran Bretaña?

El primer paso sería firmar un acuerdo de comercio que ya hemos hecho, ya ha sido ratificado en el Reino Unido, y el Gobierno colombiano lo ha firmado también. Esperamos que se presente al Congreso muy pronto. Ya están sucediendo las primeras misiones, ya sea que Inglaterra salga de la Unión Europea con o sin un trato, pero estaremos en una posición para continuar dentro del intercambio comercial para exportaciones colombianas hacia el Reino Unido y exportaciones del Reino Unido hacia Colombia.

¿Hay alguna diferencia con los tratados de Perú y Ecuador con las nuevas situaciones económicas?

Es básicamente el mismo abordaje a todos los acuerdos. La idea es que se apliquen tan precisamente como sea posible para asegurar continuidad, y eso lo hemos hecho con todos los aliados. Asegurar continuidad, y luego, habiendo logrado esto, quedamos en una posición para ingresar en acuerdos bilaterales y conversaciones para profundizar esas relaciones, pero no teníamos la capacidad para negociar con todo el mundo a la vez y generar negociaciones nuevas. Hasta el momento, el Gobierno colombiano nos ha abierto esa puerta, y eso es un voto de confianza para los negocios colombianos y los británicos también.

¿Qué sectores económicos se pueden dinamizar de manera binacional, que puedan mejorar y potenciar las relaciones económicas?

Creemos que la relación comercial con Colombia es menos madura de lo que quisiéramos, y por eso he visitado Colombia por segunda vez este año. Esta es la segunda conferencia de la Andi a la que asiste un ministro del Gobierno inglés, y gracias a esto hemos tenido la visita del presidente Duque y su equipo recientemente a Reino Unido. Creemos que al trabajar juntos y entender nuestros sistemas y fortalezas económicas con más efectividad, podemos apoyar un mayor intercambio comercial.

En cuanto a sectores, claramente Colombia es una economía en desarrollo. Los avances que han hecho con el tratado de paz han generado un apetito tremendo por infraestructura, mientras que el Reino Unido tiene capacidades enormes en temas aeroportuarios, rieles, ciudades inteligentes, planes maestros, sostenibilidad, y sentimos que hay más que se puede hacer desde ese frente, buscando facilitar y apoyar eso.

LOS CONTRASTES

  • Rodrigo CuéllarGerente de Grajales Construcción

    “Si bien hay un historial de cooperación e inversión británica, hasta ahora se están viendo los intereses en financiar y cofinanciar proyectos de alta y mediana infraestructura”.

También tenemos en el Reino Unido la primera agencia de créditos de exportación, que ha sido votada por publicaciones mundiales como la mejor agencia de créditos del mundo, y sentimos que no solamente podemos proveer mucho conocimiento para ayudar a Colombia a traer infraestructura de alta calidad, sino también financiarla. Nuestra agencia tiene un requerimiento de contenido de solo 20% y tasas competitivas. Creo que es una herramienta útil para el futuro.

¿Han tenido avances con la empresa privada y en qué sectores?

Nos acabamos de reunir con una empresa que ha trabajado con el sector privado y público colombiano para mirar cómo incrementar la eficiencia energética como un paquete completo que puede incrementar el uso de las fuentes renovables y otros pasos para reducir el consumo de energía, y hacer esto de una manera económica, que trae una mejora para la población, ya sean poblaciones en situación de pobreza o el sector industrial. Así como lideramos la revolución industrial y transformamos el bienestar de la humanidad, ahora el gran reto es traer una revolución verde que asegure que podemos vivir de manera sostenible.

Creemos que hay un rol real, no solamente a nivel doméstico, de transformarse a una economía de cero emisiones, sino ayudar al mundo a hacerlo. Hay mucho que hacer en ese espacio entre Colombia y el Reino Unido, y el presidente ha expresado el compromiso de Colombia en explotar ese potencial renovable del país, reducir las emisiones, y a la vez, asegurarse de que eso es algo que complementa y fortalece el crecimiento económico, y no funciona en su contra.

¿Cómo activar planes concretos en ambos sectores?

Creo que hay potencial alrededor. Nos reunimos con el ministro de Finanzas para que el Gobierno piense en exenciones a las reglas normales con los préstamos públicos que ofrecen un retorno económico y contribuyen a las mejoras ambientales. Eso sería algo que se podría hacer.

He pasado muchos años, antes de ser ministro, trabajando con legisladores, incluyendo colombianos alrededor del mundo, en temas verdes, y para mí hay un reto central, que es acelerar la curva de costos hacia abajo, porque si la acción ambiental es demasiado costosa, inhibe el crecimiento, no sucederá a la velocidad requerida y se encontrará con oposición política. Ahora, ¿cómo aceleramos esa curva de costos hacia abajo? Es cuestión de construir los marcos, los incentivos para invertir y reducir costos.

¿La visión de las políticas oficiales británicas se apartan de la Alianza del Pacífico o van a integrarse a estos países?

Hace tres años establecimos el Departamento para Intercambio Internacional. Por primera vez en la historia hemos tenido un Departamento de Estado tan enfocado en la paz económica internacional. Hacemos tres cosas: promovemos exportaciones e inversiones, y manejamos políticas de comercio, de reconocimiento mutuo, de cualificaciones o acuerdos de libre tratado, y después de nuestro establecimiento dividimos el mundo en nueve regiones. Latinoamérica y el Caribe es una de ellas.

El comisionado de su majestad es responsable por esto a través de embajadas en la región, es responsable por producir un plan comercial regional que busca agrupar y trabajar en diferentes fronteras donde sea apropiado, pero también tener enfoques nacionales cuando sea adecuado. Hay que ser flexibles y organizarse según el mercado con el que quieres participar.