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Paula Delgado - pdelgado@larepublica.com.co

La centralización de los recursos de las Fuerzas Militares ha sido el dolor de cabeza de los ministros de Defensa. Tanto Marta Lucía Ramírez como Rodrigo Rivera se habían propuesto lo que volvió a mencionar ayer Juan Carlos Pinzón: dominar la contratación del sector y ponerla en manos de la cartera; pero no han logrado tapar las goteras de corrupción.

El escándalo revelado por la Revista Semana evidencia que, pese a los esfuerzos, la normatividad se ha mantenido como letra muerta, mientras algunos militares tratan de sacar provecho del presupuesto más jugoso del Estado. Defensa y policía han sido los sectores a los que históricamente les han correspondido las mayores apropiaciones del país, por cuenta de un conflicto interno de más de 50 años. Para este año los recursos ascienden a $27,8 billones, cifra equivalente a los dineros para atender el sector salud, el transporte y las comunicaciones.

Una importante porción del presupuesto nacional en riesgo, como demuestran audios develados por Semana, que apuntan a que una red de oficiales del Ejército arregla ‘mordidas’ de hasta 50% en contratos millonarios.

Ante la denuncia, el ministro de Defensa Pinzón afirmó ayer que se centralizará la contratación de aviación del Ejército. El anuncio fue calificado por expertos como un “pañito de agua tibia”, ya que las medidas que buscan que el Ministerio tome las riendas de la contratación son de vieja data.

“La directiva de centralización se quedó en el papel, lo que es absolutamente inaceptable. El Gobierno le debe una explicación a la opinión pública, porque habiendo anunciado la conformación de una comisión independiente para las compras de la cartera desde 2003, nunca la puso en operación”, recuerda Alfredo Rangel, analista político y director del Centro Seguridad y Democracia de la Universidad Sergio Arboleda.

“Anunciar de nuevo que se va a adoptar el instrumento da a entender que nunca se hizo una veeduría real sobre las compras; no le encuentro explicación alguna a eso”, afirma Rangel.

La centralización de las compras de las Fuerzas Militares fue una iniciativa liderada en principio por la exministra Marta Lucía Ramírez, que, estando a la cabeza de la cartera de Defensa en 2003, tomó la decisión a fin de lograr una economía de escala y reducir los costos del sector.

El coronel Wilson Díaz, experto en contratación pública y entonces asesor económico de Ramírez, explica que con esta política se hacía posible adquirir recursos y negociarlos a un mejor precio.

No obstante, algunos sectores como la aviación no implementaron esta forma de contratación, argumentando que los tiempos de adjudicación les resultaban contraproducentes. “En ocasiones se necesitan equipos con carácter urgente para poder operar; un helicóptero no se puede quedar en tierra esperando un repuesto”, asegura el coronel.

Los análisis realizados hace más de 10 años hablaban de ahorros entre 27% y 35% con esta modalidad de contratación. Según Díaz, antes de esta medida el Ministerio de Defensa compraba a crédito.

Más tarde, en 2011, el entonces ministro Rodrigo Rivera anunció la entrada en vigencia de la Directiva Permanente No. 11 de 2011, para las contrataciones hasta 2014. El documento tenía dos objetivos específicos, establecer los lineamientos de control y seguimiento de toda la contratación del Ministerio de Defensa y permitir una política de centralización de las compras para hacer más eficiente el presupuesto.

De acuerdo con Rivera, esta directriz estaba encaminada a minimizar los riesgos de corrupción para garantizar que las empresas que contrataran con el Estado tuvieran un importante bagaje. De esta forma se imponía una autorregulación para la asignación de contratos.

Jairo Libreros, analista político y profesor de Política de Seguridad y Defensa Nacional de la Universidad Externado de Colombia, resalta que en varias ocasiones se han hecho esfuerzos en pro de la transparencia en la justicia, “pero la contratación se ha encontrado con una infraestructura militar que impide que haya un control”.

En ese escenario, el experto considera fuera de lógica hablar de una autorregulación por parte del Ministerio de Defensa. “Está claro que estos procesos deben estar atados a la legislación y estar en manos de un sector mucho más transparente”, advierte.

Además, cuestiona que este sector considere el tema de la contratación “sacrosanto e intocable”, al creer “erróneamente que los recursos son de ellos, por lo que no han permitido se les dé un manejo diferente, más claro. Entonces esos rubros terminan por quedarse en los bolsillos de los militares”.

De acuerdo con el Ministerio de Defensa, en este momento se está aplicando la centralización, pero solo para algunos contratos, como los estratégicos y de proyectos determinantes, es decir en temas como aeronaves y material de intendencia.

Los analistas coincidieron en advertir que la nueva directiva de centralización de este Gobierno tampoco marcará una diferencia, y temen que termine siendo solo un anuncio que pretende apagar las voces de quienes se han mostrado indignados por el escándalo.

Por la compra y la contratación pública eficiente
Por medio del Decreto 4170 de noviembre 3 de 2011, se creó Colombia compra eficiente como una entidad encargada de la “formulación de políticas, planes y programas buscando optimizar la oferta y demanda en el mercado”. Margarita Zuleta, directora de la oficina, indica que es obligación de todas las entidades publicar su plan anual de inversiones en un único formato (clasificado por bienes), como una estrategia “que permite tener la contratación regulada con el sector privado y que garantiza que todas las empresas tengan acceso a esa información en iguales condiciones” para evitar que se favorezca a personas en específico.

Las opiniones

Alfredo Rangel
Director del Centro Seguridad y Democracia

“A la luz de los hechos, una directiva que se supone ya está en vigencia se quedó en el papel, lo que es absolutamente inaceptable”.

León Valencia
Director de la Fundación Paz y Reconciliación

“Uno tiene muy poca confianza en esos anuncios hechos en medio de una crisis, porque no se les da un seguimiento hacia el futuro”.

Jairo Libreros
Docente política de seguridad del Externado

“Está demostrado que si se centraliza hay mayores niveles de transparencia en la contratación, pero los militares no lo van a permitir”.