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Las lluvias seguirán y marzo tendrá mayor pico de este trimestre
l Ideam señala que, aunque entre enero y marzo el país transita hacia una fase climática neutral, La Niña podría dejar efectos residuales al inicio del trimestre
Los fuertes aguaceros que se han registrado en regiones como la Andina y los Llanos Orientales parecen no dar tregua. El más reciente Informe de Predicción Climática a corto, mediano y largo plazo del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales, Ideam, señala que, aunque entre enero y marzo el país transita hacia una fase climática neutral, La Niña aún podría dejar efectos residuales al inicio del trimestre marzo-mayo.
Mientras que en febrero se prevén precipitaciones iguales o inferiores a lo normal en gran parte del país, marzo se perfila como un mes más lluvioso, especialmente en la región Andina.
En su informe, el Ideam señaló que durante el segundo mes del año se esperan déficits leves o localmente moderados de precipitaciones en distintas zonas de las regiones Caribe, Andina, Orinoquía y gran parte de la Amazonía. En cuanto a la región Pacífica y el archipiélago de San Andrés y Providencia, precisó que no se prevén variaciones significativas.
Para marzo, indicó que se prevé un comportamiento más húmedo en distintas áreas y que en las regiones Andina, Orinoquía y algunos sectores del Pacífico lloverá por encima de lo normal.
A más largo plazo, para el trimestre mayo-julio, se prevé un comportamiento más variable y un incremento de las lluvias en la región Pacífica, la región Andina y algunos puntos de la Amazonía. Las áreas restantes de esta región, así como el Caribe, tendrían un panorama contrario y registrarían menores precipitaciones.
Con respecto al segundo semestre del año, el Ideam señaló que existe una mayor probabilidad de que aparezca El Niño; sin embargo, advirtió que no es un escenario completamente seguro debido al amplio margen de error de los modelos.

Pese a que las predicciones para los primeros tres meses del año apuntan a condiciones neutrales del Enos, es decir, sin presencia de El Niño ni de La Niña, Cristian Arango, coordinador del Grupo de Análisis y Pronóstico del Tiempo del Ideam, confirmó que “en efecto, enero ha presentado excesos de lluvia en gran parte del país. Los mapas de anomalías, con datos preliminares, muestran que estas precipitaciones pueden superar 70% en algunos lugares”.
Debido a que la atmósfera es un sistema complejo, los aguaceros no pueden atribuirse a un solo factor. En ese sentido, Arango explicó que, por un lado, se han observado alteraciones en las capas altas y medias, donde los vientos han estado muy distantes de un enero típico, “mientras que en las capas bajas los vientos han sido débiles, lo que ha permitido el ingreso de humedad desde la Amazonía”.
También explicó que los días de enero en los que se registraron lluvias coincidieron con “una fase convectiva de la onda MJO (Madden-Julian Oscillation), que favorece la formación de nubosidad, asociada a lluvias fuertes”.
Para entender las predicciones climáticas, es clave tener en cuenta que cada región presenta ciclos de lluvias distintos. Arango señaló que en la región Andina la distribución es de tipo bimodal y que la primera temporada de lluvias comienza en la segunda mitad de marzo y se extiende hasta la primera de junio.
En el Caribe, el primer periodo lluvioso se extiende desde la segunda semana de abril hasta la primera de junio, mientras que el segundo, más abundante, va de la primera semana de septiembre a la primera de diciembre. En contraste, en el Pacífico, precisó que “los menores volúmenes de precipitación se registran entre enero y marzo”.
En la Orinoquía, la mayor cantidad de lluvias se registra desde la tercera década de marzo hasta noviembre. Por último, en la Amazonía, enero y febrero son los meses más lluviosos al sur de la línea del Ecuador.
El movimiento a través del OTA es de cerca de 30.000 barriles. Ecopetrol, Geopark, Gran Tierra y Parex tienen presencia en la zona
El transporte de crudo hacia Ecuador por parte de la estatal es de apenas 10.000 barriles por día en promedio; al sumar a los demás productores, el volumen asciende a 30.000 barriles diarios
Según el Dane, entre las principales razones de este incremento en los precios se encuentra los menores niveles de oferta y las dificultades productivas en distintas regiones del país