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Hay trancones de hasta 25 kilómetros para entrar al puerto de Buenaventura
La congestión en el puerto de Buenaventura y tensión en la frontera con Ecuador por ingresos de vehículos sin transbordo son las principales razones del conflicto
La situación de los camioneros en el suroccidente del país atraviesa un momento crítico, debido a dos frentes que actualmente presionan la operación del transporte de carga.
Por un lado, la creciente congestión en el puerto de Buenaventura, con trancones de hasta 25 km; y, por otro, la tensión en la frontera con Ecuador ante el eventual ingreso de vehículos extranjeros sin necesidad de transbordo. Ambos escenarios, aunque distintos, están impactando los tiempos de operación, los costos logísticos y la estabilidad económica del sector transportador.
La congestión en el puerto de Buenaventura ha encendido las alarmas en la cadena logística. Para ingresar a la zona portuaria, las filas de tractomulas pueden extenderse hasta 25 kilómetros, y los conductores pueden tardar entre siete y más de nueve horas en hacerlo.
Colfecar alertó que la situación está generando retrasos prolongados en la entrega de contenedores, sobrecostos en los fletes y una creciente presión sobre los camioneros y las empresas de transporte. “Desde 2025 hemos tenido varias crisis, principalmente porque las navieras llegan a Buenaventura con contenedores llenos, pero no se llevan, en la misma proporción, los contenedores vacíos. Eso está llenando por completo las terminales”, aseguró Nidia Hernández, presidenta de Colfecar.
Ese represamiento, explicó, está afectando directamente a los conductores y a los propietarios de los vehículos, que ven sus camiones detenidos durante días sin poder completar el ciclo logístico. A esto se suman factores estructurales, como la vía alterna interna, que sigue siendo de calzada sencilla pese al alto flujo diario de carga, estimado en unos 3.000 vehículos.
Liborio Cuéllar, gerente general de la Sociedad Portuaria Regional de Buenaventura, explicó que la permanencia en fondeo se debe principalmente a las condiciones ambientales propias del Pacífico colombiano, entre ellas las lluvias persistentes. “Esto genera que los buques que llegan cargados, por ejemplo, con cereales y graneles, no puedan realizar de manera continua la fase de descargue”.

A esta presión en Buenaventura se suma otro foco de tensión en el sur del país, especialmente en Nariño, donde el sector transportador se mantiene en alerta ante la posibilidad de que se permita el ingreso directo de camiones ecuatorianos a territorio colombiano sin necesidad de transbordo en frontera.
La Asociación Colombiana de Camioneros, ACC, incluso ha advertido que no descarta convocar a un paro nacional si se mantiene esta medida. Este pronunciamiento se produjo tras la difusión de un comunicado de la Ministerio de Relaciones Exteriores de Ecuador, en el que se mencionaba un supuesto acuerdo de reciprocidad para permitir el tránsito directo de vehículos de carga entre ambos países.
“El transporte directo nunca ha generado buenos resultados. Produce monopolización y facilita el contrabando de combustibles y medicamentos. Además, nunca ha existido reciprocidad por parte de Ecuador para los transportadores colombianos”, señaló Edison Mena, representante de la ACC de Ipiales.
Para el gremio, esta decisión podría afectar la participación de los transportadores colombianos en el comercio internacional y concentrar la operación en manos de grandes empresas. “Se supone que debería haber libre tránsito, pero el transporte directo no ha sido posible porque los precios del diésel son muy distintos”, dijo Hernández.
El esquema de transbordo, en el que la carga se intercambia en la frontera para que cada país la movilice dentro de su territorio, ha funcionado como un punto de equilibrio. “No es lo ideal, pero fue la solución salomónica que se encontró para que los ecuatorianos se muevan en su país y los colombianos en el suyo. Mientras no haya igualdad en los precios del diésel y en las condiciones técnicas, el transporte directo va a ser muy difícil”, sostuvo.
Por su parte, frente a la situación en Buenaventura, los gremios señalan que el problema está relacionado con la infraestructura. “Se deben acelerar las obras de infraestructura vial y marítima que se vienen discutiendo desde hace años y que debemos poner a operar cuanto antes”, aseguró Cuéllar.
Incluso, algunos importadores están optando por enviar vehículos vacíos directamente al puerto para cargar mercancía. De acuerdo con Colfecar, las compras externas por Buenaventura aumentaron cerca de 25% entre 2024 y 2025, y hoy cerca de 69% de la carga contenerizada ingresa por ese puerto.
Hernández insistió en que tanto en Buenaventura como en la frontera se requiere una respuesta del Estado. “En ambos casos se necesita voluntad política. Son situaciones complejas, con múltiples causas, que requieren soluciones en diferentes frentes, mediante un trabajo conjunto con el Gobierno y los gremios”.
Al realizar la comparación por corte de carne, la que más variación presentó fue el lomo fino ya que pasó de costar $40.516 a $47.543 este año
Según el gremio, permitir el transporte directo desde Ecuador podría impactar la estabilidad económica del sector y facilitar la concentración del negocio en manos de grandes empresas
El acto fue encabezado por la ministra de Relaciones Exteriores, Rosa Yolanda Villavicencio Mapy, junto al embajador de Colombia en Suecia, Guillermo Reyes González