jueves, 13 de diciembre de 2012
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Andrea Carranza Garzón - acarranza@larepublica.com.co

La Contraloría General de la Nación expuso un análisis sobre la reforma tributaria en el que dice que la propuesta es regresiva y pidió aplazar la discusión para el próximo año. El ente de control le envió al senador Jorge Enrique Robledo un estudio que muestra que la reforma les disminuirá los impuestos a los magnates y se los aumentará a las capas medias y a los sectores populares.

“La Contraloría General de la República considera que no sería prudente ni conveniente que se tramitara el proyecto en lo que resta de la presente legislatura, sino más bien que se aplazara su tramitación a la próxima legislatura para dar la oportunidad de tener un debate más amplio en círculos académicos, en el Gobierno y en el mismo Congreso de la República, y por supuesto en la opinión pública, como condición indispensable para acertar con una reforma tributaria que aporte en el proceso de construcción de una sociedad más democrática e incluyente”, dice el estudio. 

 
El estudio señala que por la reducción de la tarifa del impuesto de renta de 33% a 25%, la eliminación de los parafiscales y la creación de la Contribución Empresarial para la Equidad (Cree) , la reforma reducirá en $6,3 billones los impuestos a las empresas, especialmente a las grandes, que concentran el 82% de las utilidades. Por lo tanto se obtendrá “una pérdida neta para la Nación y consecuentemente una ganancia para las Empresas –Personas Jurídicas– cercana a los $6,3 billones”.
 
El ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, ha afirmado que efectivamente la reducción del 33% al 25% tendrá un costo de $8 billones; sin embargo, el recaudo del Cree sería de $9,6 billones. El Cree o el impuesto para la equidad, que estaría amarrado a las utilidades, financiará el Sena, el Icbf y los aportes a la salud. 
 
Respecto al IMAN, la Contraloría afirma que esta propuesta “incrementaría aún más la carga tributaria para las rentas laborales, mientras que las demás rentas podrían mantener la carga actual”, lo que confirma que la propuesta del presidente Santos golpeará a las clase media. El estudio agrega que esto profundizaría la desigualdad: “La propuesta de aumentar la base gravable del impuesto de renta, para los ingresos laborales, y reducir las tarifas impositivas, sin reducir los beneficios a las rentas de capital, iría claramente en detrimento de la equidad fiscal y en la profundización de la inequidad existente”.
 
El estudio también confirma que los cambios en el IVA y la creación del impuesto al consumo golpearán a los colombianos más pobres: “El impuesto al consumo, la unificación de las tarifas y la posible ampliación de las bases gravables, en su conjunto, favorecería a los estratos de mayor ingreso (mayor nivel de consumo) y perjudicaría a los estratos medios y bajos, dado que las clases medias y pobres dedican al consumo prácticamente la casi totalidad de su ingreso”. Además “las modificaciones propuestas al IVA en la reforma tributaria no generarían un cambio sustancial en el efecto regresivo que tiene este tributo en la actualidad”.
 
También advierte de la amenaza contra el Sena y el ICBF, señalando que el CREE “depende finalmente de las utilidades, y queda vinculado al ciclo de la actividad económica, lo que genera un alto riesgo fiscal en la medida en que ante una caída del producto, la financiación de dichas instituciones dependerá en gran parte del presupuesto general, el cual se verá afectado a su vez por la caída o el menor crecimiento de los ingresos tributarios”. Y agrega que los recortes de los parafiscales no generará empleo pues “el impacto de estas medidas sobre el empleo agregado [ha sido] marginal, así como ha sido reducido el efecto sobre la formalización”.