• Agregue a sus temas de interés

Andrea Carranza Garzón - acarranza@larepublica.com.co

A pesar de que la clase media ha aumentado, ésta “cojea” por varios problemas estructurales: bajos niveles educativos, informalidad y desempleo de larga duración.

"La clase media en Colombia todavía registra privaciones importantes, sobre todo, en términos de empleo formal, desempleo de larga duración y bajo nivel educativo”, dijo Roberto Angulo, director de la Subdirección de Ingreso Social del Departamento para la Prosperidad Social (DPS), durante el Tercer Congreso de Economía Colombiana, que está realizando la Universidad de Los Andes.

Hoy, última día del Congreso, expertos se reunieron a hablar sobre la desigualdad. Colombia es uno de los países más desiguales de América Latina y del mundo. Su coeficiente Gini, que mide este flagelo, en 2011 era de 54,8 (0 corresponde a la perfecta igualdad y 1 a la perfecta desigualdad).

La clase media en el país creció un 10% entre 2002 y 2010, pasando de un 16,3% a un 26,5%. Este crecimiento se debe a una mejora de las condiciones de vida de los más pobres; es decir, de la salida de la pobreza. En Colombia, 34 de cada 100 colombianos son pobres y de esos 34, 10 viven en la indigencia. Frente a 2010, la pobreza se redujo 3,1% en 2011, pasando de un 37,2% a un 34,1%, lo que representó la salida de 1.218.000 personas de la pobreza.

Según Angulo, es necesario desarrollar en una agenda de trabajo en términos de política social. Aunque el país ha avanzado en términos de movilidad social, todavía sigue muy rezagado frente a países como Chile y México; de hecho, estamos más de dos generaciones atrasados frente a esas dos naciones en términos de movilidad social.

De acuerdo con el estudio “Movilidad Social en Colombia”, “usualmente la movilidad social se asocia con dos conceptos, mayoritariamente percibidos como objetivos deseables, normativamente atractivos: la igualdad de oportunidades (esto es, la independencia de los resultados socioeconómicos de las circunstancias familiares, étnicas o regionales) y la meritocracia (esto es, la importancia de las características intrínsecas de los individuos, el esfuerzo, el talento, etc., en los mismos resultados socioeconómicos)”.