lunes, 17 de diciembre de 2012
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María Alejandra Sanchez Pedraza - msanchez@larepublica.com.co

Pinturas de finales de 1800, porcelanas de 1920, candelabros de los 50s o un reloj de 1900 también son una opción para hacer un buen regalo de Navidad.

Aunque el mercado de las antigüedades no se activa tanto en diciembre como otros comercios, los detalles para personas que buscan buena calidad y un valor histórico agregado están disponibles en los anticuarios de la ciudad.

Los precios pueden variar desde $150.000 hasta $6 millones o más, dependiendo de la época, el tamaño y el valor artístico. Carla Sigismund, dueña Novecento, aseguró que lo más importante a tener en cuenta a la hora de escoger una antigüedad es que el lugar donde se adquiera dé las garantías de las piezas.

“Bogotá es una ciudad que se está internacionalizado y están entrando marcas que traen cosas chinas de línea moderna, que aunque se asemejan a una antigüedad son muy diferentes. Por el mismo precio usted puede obtener una pieza antigua, que adquiere valor con el tiempo y es un tesoro porque puede tener 200 o 150 años y hecho por un buen diseñador”, dijo Sigismund.

“La diferencia de adquirir algo en un anticuario especializado es que se compra una pieza que es original, que ha sido bien restaurada y notablemente le va durar mucho tiempo”, explicó y agregó que comprar antigüedades es una inversión, tanto como el arte, y debe estar certificada.

Para Cecilia Gómez, propietaria de El Alcazar Antigüedades, la ventaja de estos artículos es que tienen un valor agregado histórico. “Las antigüedades son bonitas, muy bien hechas, de buena calidad, no como las modernas que son por así decirlo hechas en serie. Las antigüedades son además especiales y únicas”, añadió.

Toda una variedad de estilos y objetos se pueden encontrar en Bogotá. Desde cristales europeos, bronces, alabastros, lámparas, cofres antiguos, piezas en lucite (un material que imita al cristal pero de origen acrílico), hasta piezas de arte a precios más elevados. Así mismo se encuentran cosas de diferentes épocas como la napoleónica, de Luis XV, Art Nouveau (un estilo naturalista y orgánico) Victoriano, ecléctico y con muebles monumentales; Art Deco, característico de la primera y segunda guerra mundial, y de diseños italianos y estadounidenses.

Los artículos son reparados siempre y cuando no pierdan su originalidad y son entregados con los respaldos de originalidad.

A la hora de escoger un detalle, si no se conoce de antemano el artículo deseado, no se debe tener miedo a mezclar estilos. “Cada vez más personas jóvenes se están interesando y están aprendiendo a mezclar buenas cosas con lo moderno, ya sin miedo. Por ejemplo, ponen una pieza del siglo XIX a una decoración absolutamente contemporánea. Lo importante es conocer y combinar”, señaló Sigismund.

Muchos de los anticuarios que existen en Bogotá son de trayectoria y se han ganado el reconocimiento por su calidad. En Novecento, Carla, profesional en bellas artes, hace avalúos y certifica sus piezas. El Alcazar Antigüedades, por su parte, lleva 35 años en ese mercado y es un negocio que ha pasado de generación en generación.

$ 580.000
Radio en forma de barco de 1950 América. Una pieza de colección de Novecento.

$1.200.000
Par de candelabros franceses en bronce y base de porcelana Meisen de El Alcazar Antigüedades.

$800.000
Estos santos coloniales y republicanos de Novecento se condiguen hasta por $6 millones.

$850.000
Reloj americano en madera, que data de cerca de 1900 y funciona perfectamente.

$300.000
Pequeños floreros, porcelanas y bronces, que pueden variar de precio hasta los $500.000.

$360.000
Reloj en peltre alemán estilo art nouveau de El Alcazar Antigüedades.

$1.500.000
Set de licor Baccarat para seis personas de 1920 en perfecto estado en Novecento.

$2’500.000
Figura de una santa colonial de México, articulada, de 1700.

La opinión

Carla Sigismund
Dueña de Novecento

“La discusión está en si comprar todo lo que llega de cualquier marca hecha en China, o comprar unas piezas de época de buena calidad y originales, que son tesoros hechos en Europa”.