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COMERCIO El servicio, de la mano del consumo
viernes, 1 de diciembre de 2017

La incertidumbre política afecta a los compradores.

Andrés Vargas

En todas las reuniones la pregunta que muchos se hacen hoy es si la economía ya empezó a repuntar y se está alejando de la zona de estancamiento. ¿Hasta dónde llega realmente la recuperación?

El pasado 15 de noviembre, el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) anunció que la economía colombiana había alcanzado un crecimiento de 2% durante el tercer trimestre de este año.

La noticia fue celebrada por el Gobierno, pues el propio Ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, señaló que se trataba de la primera etapa de una nueva fase de recuperación. Para los centros comerciales, esta noticia fue celebrada con bombos y platillos en medio de un año que ha sido muy difícil para el sector.

De esta noticia solo se puede derivar una conclusión: que Colombia va a completar un ciclo de cuatro años continuos de desaceleración y aún muchos no pueden responder con certeza si ya se tocó fondo. Por eso vale la pena hacer un análisis para determinar si el Gobierno está cantando victoria demasiado temprano o si, por el contrario, definitivamente el país está viendo la luz al final del túnel.

En general, lo que se puede percibir es que la confianza del consumidor ha estado afectada por una percepción de incertidumbre generalizada sobre el futuro del país. Si bien esa sensación tuvo como origen el profundo ajuste que debió infligirse a la economía en los últimos cuatro años, hay otro factor que incide mucho: la incertidumbre política e institucional originada por el profundo cambio que ha tenido el país recientemente, con la desmovilización del más antiguo grupo guerrillero.

En términos generales, el colombiano promedio aún no sabe qué pensar sobre el futuro del país. Hasta no hace mucho tiempo, el conflicto formaba parte natural de la ecuación sobre lo que le esperaba a Colombia; un dato duro que hacía parte del diagnóstico general: Colombia era un país en guerra.

En un escenario sin conflicto y con uno de los actores participando en política, la ecuación cambió radicalmente. De esta forma, la gente no solo tiene que resolver la pregunta de cómo va su hogar sino para dónde va el país. Esa pregunta no tiene respuesta aún y, por eso, es más fácil anticipar lo peor; de ahí el profundo escepticismo sobre lo que viene para el país.

Para esto son importantes la fortaleza en entretenimiento para toda la familia y la vinculación al centro comercial de servicios que obliguen a la visita. Por esto es fundamental hacer un estudio de la capacidad de absorción y el potencial de mercado de cada ciudad.

Generar un poder de atracción comercial mayor que el de sus competidores es un reto que los centros comerciales debemos enfrentar. El consumidor de hoy en día no se deja enamorar fácilmente es por esto que tenemos un gran reto para 2018, fidelizar a nuestros visitantes y devolverles la esperanza no solo en nosotros sino en el país.

Para recuperar la confianza de los consumidores es importante tratarlos como se merecen. Por ejemplo, es esencial escuchar a los clientes de forma activa para saber qué es lo que están pidiendo en realidad, es esencial tratarles con amabilidad, lo que quiere decir mirarles a los ojos para mostrar cercanía, darles las gracias y dejarles que interactúen con los productos.

Finalmente, quiero invitar a todos los colombianos para que entre juntos recuperemos valores tantos como; la bondad, la fe, el amor, la amistad, la confianza, la alegría que nos hemos dejado quitar y así podamos construir juntos el país en el que todos queremos vivir.

En Santafé Bogotá estamos comprometidos con esta tarea, queremos que cuando las personas nos visiten nos ayuden a revivir los valores, queremos que nuestros visitantes generen acciones positivas, queremos que siempre salgan con una sonrisa, queremos brindarles siempre un mejor servicio