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ARCHIVO Trabajando por la sostenibilidad de la caficultura en Colombia
martes, 10 de junio de 2014
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Pero no nos podemos descuidar, hay que tener en cuenta  que la caficultura es dinámica y que no podemos bajar la guardia en su administración  y que para esto es necesario continuar y mejorar las practicas que nos aseguran una empresa cafetera eficiente, productiva y rentable. 

Se podría decir que la caficultura nacional refleja la situación de  Don Pedro Gómez, caficultor de Manzanares (Caldas) que en conjunto con su familia, ha dedicado su vida al cultivo del café. En una conversación él me dijo “Profesor Yarumo, la misión está cumplida, ya tengo toda la finca renovada con variedad Castillo y totalmente nueva, ahora a esperar precio”.  Me llamó mucho la atención esta frase pues efectivamente su finca está totalmente nueva y gran parte de la caficultura del país se encuentra en estas misma condiciones. Sin embargo hay que tener en cuenta que el precio del café depende de la  cotización de éste en la Bolsa de Nueva York y del precio interno del dólar, factores que no dependen de los productores ni de la Federación de Cafeteros.

Lo que sí está en nuestras manos es la adecuada administración de nuestra empresa cafetera, para así estar mejor preparados y afrontar la volatilidad del precio optimizando la productividad y reduciendo los costos unitarios.  Debemos recordar que cada zona agroecológica de Colombia tiene sus características particulares y que de acuerdo con ellas, debemos hacer la planeación para cada escenario, conociendo íntimamente cada zona para así poder tomar las decisiones más acertadas y económicamente rentables.  Factores tan determinantes como conocer la información de  la precipitación, brillo solar, épocas de lluvia y de cosecha, son insumos de éxito. Existen las herramientas que permiten conocer el comportamiento del clima y de pronosticarlo, con el fin de ser cada vez más productivos y adaptarnos a un factor que no podemos manejar como es el clima. Entre muchas otras labores, es bueno tener presente las siguientes actividades para trabajar por la sostenibilidad de la caficultura de Colombia: 

• Mantener los cafetales renovados, jóvenes y productivos, con variedades resistentes, reduce la vulnerabilidad y mejora la adaptabilidad del cultivo.

• Determinar la densidad de siembra más adecuada de acuerdo a cada región.

• Punto fundamental, el manejo fitosanitario del cultivo y esto no quiere decir necesariamente la aplicación de agroquímicos; recordemos que existen muchas prácticas que nos pueden ayudar con este manejo.

• Definitivamente una correcta nutrición del cultivo es fundamental para su productividad y para mayor eficiencia biológica y económica, no se le olvide  la herramienta disponible, el análisis de suelos.

• ¿Tener el cultivo a la sombra o a libre exposición solar? La respuesta es muy sencilla, depende de la oferta agroecológica de su región, tanto la actual como la esperada en las próximas décadas.

• En todo caso, con mucha responsabilidad, el cuidado y manejo adecuado de los recursos naturales.

• Para mayor información, consulte su extensionista en el Comité de Cafeteros de su región.

Por eso Don Pedro y  todos los caficultores de Colombia estamos construyendo cada vez más herramientas y conocimiento  para administrar de mejor manera nuestra empresa cafetera.