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ARCHIVO Restricciones ¿contribuyen al desarrollo del sector?
sábado, 2 de marzo de 2013
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Mauricio Escobar Salas

En enero, el Ministerio de Comercio Industria y Turismo de Colombia (MinCIT) expidió el dec. 0074, por medio del cuál se impusieron aranceles mixtos a las importaciones de textiles y confecciones por el término de un año.

Pero, ¿cuál es el objetivo de la implementación de dichas medidas? ¿Podrían mejorar la competitividad del sector de confecciones? ¿Puede una restricción temporal permitir que el sector dé el salto deseado?

Estas medidas de defensa comercial están avaladas por los compromisos que Colombia se ha fijado en la OMC. Pero estás deben estar basadas en criterios objetivos y comprobables. En esta ocasión no parecen existir. Ya en el pasado Colombia había perdido frente a Panamá un caso en la OMC por restringir la entrada de productos de esta rama industrial sólo por Barranquilla y Bogotá.

Las restricciones no contribuyen el desarrollo del sector y han probado históricamente, en Colombia y otros países, no favorecer el desarrollo industrial. La protección genera uno de los peores escenarios para las empresas: la falta de competencia. Esta a su vez impide que las empresas sean creativas e innovadoras. Resulta aun más preocupante que la iniciativa proteccionista se haya gestado en los mismos empresarios.

Por otra parte, las medidas de protección también perjudican a los consumidores. Por causa de las restricciones se ven obligados a pagar precios más altos que los internacionales. Adicionalmente, limitan sus opciones de elegir el producto que más se adecue a sus necesidades y pueden acceder solamente a aquellos ofrecidos por los proveedores locales.

Genera aun mayor incertidumbre que el gobierno dé señales proteccionistas cuando el sector textil confección hace parte del Programa de Transformación Productiva (PTP) que tiene como una de sus metas el desarrollo de la competitividad del sector. Según el MinCIT “La meta para 2032 es que el sector moda colombiano sea reconocido internacionalmente por la innovación en productos y procesos.” No se entiende cómo se logrará dicho objetivo con medidas restrictivas que desestimulan el desarrollo empresarial.

No se puede negar que los mercados internacionales, especialmente los del sector textil confección, están sujetos a situaciones complejas como la variación en los tipos de cambio, la alta competencia, los cambios en los precios y el contrabando. Sin embargo, existen mecanismos como las coberturas cambiarias que permiten a las empresas cubrirse ante estos riesgos. Igualmente, el contrabando puede combatirse con el fortalecimiento de las aduanas. No son las medidas de defensa comercial la forma de impulsar el aumento de la competitividad. Especialmente porque son temporales. De hecho, el acceso a mercados internacionales ha dado buenos resultados cuando hay eliminación de aranceles.

Las empresas deben invertir en el mejoramiento de su producción y en el desarrollo de productos innovadores. El PTP ha trabajado en diferentes frentes como el desarrollo del capital humano del sector a través de la educación, la disminución de la informalidad en el sector, la creación de centros de innovación especializados y de proyectos como la Red “Made in Colombia” que pretende agrupar las iniciativas empresariales de investigación y desarrollo (MinCIT 2013). Son estas acciones y no las medidas de protección y bloqueo al comercio las que generan desarrollo competitivo del sector.

Las oportunidades están en el diseño y la calidad
Según Proexport existen mercados para empresas colombinas de confecciones de ropa interior, vestidos de baño y ropa de control que no compiten por precios sino por diseño y calidad. En 2012 “El Acuerdo de Alcance Parcial con Venezuela generó crecimiento en las exportaciones del 20,2% de confecciones y 26,9% de textiles”. Por su parte, “el TLC con EE.UU. aumentó las exportaciones de textiles a este país en un 26,1%” y “las exportaciones de confecciones a Perú en un 16,1%.”, según MinCIT.