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Cristhian Agudelo - cagudelo@larepublica.com.co

El negocio de la ganadería ovina está cogiendo cada vez más fuerza en Colombia debido al aumento del consumo de este tipo de carne y a las rentabilidades que evidencian los empresarios en su actividad. Así, el precio que se le paga al criador por kilo oscila entre $3.000 y $5.000 mientras en los supermercados, el kilo puede costarle al consumidor un entre $18.000 y $24.000.

“Este es un negocio que a pesar de tener muchos años en nuestro país es hasta ahora donde le estamos dando un enfoque empresarial que le permitirá llegar a la mesa de los colombianos a la altura de la carne de res, cerdo y pollo”, aseguró Juan Pablo Macías Correal, dueño y gerente del Criadero San José.

Algunas de las razas que más se comercializan en el país son el ovino de pelo colombiano, OPC, Katahdin, Pelibuey, Dorset y Romney. Las características más importantes que según los expertos hacen tan atractivas a esta especie son su fácil manejo y su gran capacidad de adaptabilidad.

“Hay que tener en cuenta que este rumiante puede producir de tres a cuatro animales año y que donde se alimenta una res se pueden sostener de siete a 10 ovejas”, agregó Macías.

El monto de la inversión que deben hacer las personas interesadas en incursionar en la ovinocultura puede ascender a los $60 millones teniendo presente que se necesita contar con un número no inferior a unas 250 ovejas paridoras para hacer la actividad sostenible y que, como cualquier otro negocio agropecuario, el periodo de retorno puede extenderse a dos o más años.

“La rentabilidad comparada con otros negocios de inversión como CDT´s puede estar por encima, pero depende claramente de las condiciones de cada granja que debe ser evaluada y analizada en particular”, explicó Camilo Barrios, director del comité técnico de la Asociación de Criadores de Ganado Ovino de Colombia, Asoovinos.

Es necesario también organizar la finca con potreros pequeños que permitan una excelente rotación, tecnificar al máximo, llevar un buen manejo sanitario y realizar inventarios y controles contables que faciliten medir y encontrar factores a mejorar.

“Tanto en Colombia como a nivel mundial se discute el tema de la ovinocultura, que se proyecta positivamente como un negocio en el que tiende a aumentar la demanda y se ve que la producción no alcanza a satisfacerla, por lo tanto algunos análisis concluyen que hace falta mejorar la eficiencia en producción, reducir los costos de producción y mejorar las estrategias comerciales para alcanzar mercados que pueden pagar un producto de excelente calidad, pero que se debe mantener en volúmenes constantes”, agregó Barrios.

De acuerdo a palabras de los expertos, actualmente cada oveja criolla puede costar entre $300.000 y $600.000. Respecto a la producción, el precio del kilo en animales mejorados es de $5.000, considerando que cada macho puro sale en promedio de 40 kilos. Además, en seis meses una hembra produce entre $600.000 y $800.000 pesos con una rentabilidad del 200%.

“Las expectativas de crecimiento para este negocio son grandes por múltiples factores su rentabilidad. Hoy por hoy, una finca ganadera bovina, entre tierra y animales, difícilmente produce 1%, pero una producción ovina nos puede generar fácil mente 3% más valorización”, concluyó el gerente del Criadero San José.

La Guajira es la de más actividad
La Guajira es el departamento que más produce y consume esta carne con un 82% de la población caprina censada por el Instituto Colombiano Agropecuario, ICA, en 2012, el cual también destacó que en el país existen más de 1.142.000 fincas de ovinos y 1.088.000 fincas de caprinos.