martes, 18 de diciembre de 2012
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No hay un país que contemple su crecimiento económico sin el sector agropecuario. No es de los que más crece y buena parte de las naciones aplican subsidios para darle sostenibilidad.

Pero dentro del contexto de las economías, de mantener la garantía de la seguridad alimentaria de la población y de tener una tierra productiva para ofertar, este es un renglón indispensable que en la proyección de crecimiento que tiene Colombia bajo los tratados comerciales, juega un papel vital.

El renglón agropecuario al término del segundo trimestre de 2012 creció 2,2%. Esta cifra refleja un mejor comportamiento del renglón frente al mismo período de 2011, cuando el PIB trimestral creció 1,4%. En Colombia hay cultivadas y en producción cerca de 5 millones de hectáreas pero el potencial agrícola puede superar las 10 millones.
 
Este panorama tiene una base indiscutible y es la formación académica del recurso humano en carreras profesionales, técnicas y tecnológicas. Si bien, según datos del Ministerio de Educación, la oferta de instituciones educativas en carreras como agronomía, medicina veterinaria, zootecnia, ingenierías agrícola, agronómica y pecuaria y agroindustria,  crece, la demanda por ellas no marcha al mismo ritmo de otras profesiones, entre ellas las tradicionales ingenierías, medicina y derecho. Las cifras del Mineducación señalan que en  2012 se ofertaron 330 programas académicos en educación superior relacionados con el sector agroindustrial. La mayor participación se registra en el nivel universitario con 47%, seguido del tecnológico (23%) y las maestrías (11%). El nivel de doctorado representa el 4% de programas relacionados con el sector.  “Cabe resaltar que de los programas actuales, el 61,2% es ofrecido por instituciones del  sector oficial”, sostiene el Ministerio.
 
En total en esta vigencia 96 Instituciones de Educación Superior (IES) ofrecieron programas académicos  relacionados con el sector agroindustrial, 45% son oficiales y 55% privadas.
 
 El  33% de las 287 IES, que operan en el país, ofrecen programas relacionados con este sector y de las 96, 4 son de carácter Técnico Profesional, 13 son Instituciones Tecnológicas, 23 Instituciones Universitarias y 56 Universidades.
 
Sin embargo, de éstas hay registros de solo dos universidades dedicadas y especializadas 100% a formar profesionales en el renglón. Estas son la Universidad de Santa Rosa de Cabal (Unisarc) con sede en este municipio de Risaralda y la Fundación Universitaria Agraria de Colombia (Uniagraria) que tiene sus operaciones en Bogotá.
 
Pero ¿Qué tan demandadas son estas carreras? En Colombia para 2011, señala el Ministerio,  se registraron un total de 59.226 estudiantes en programas afines al sector agropecuario. Si se compara con el 2007 la población estudiantil incrementó en 7.445 personas y entre 2010 y 2011 el aumento es de 1,8%. 
 
Si bien, el Mineducación indica que el crecimiento promedio anual de la matrícula en estos programas es de 3,4%, en los últimos 4 años, esta tasa está por debajo en 4,1 puntos del crecimiento promedio anual de la matrícula total del país equivalente al 7,5% durante el mismo periodo.
 
Adicionalmente, si se comparan los datos con la cifra preliminar de matrícula en educación superior en carreras agropecuarias para el año 2012, que son 59.958 estudiantes, se refleja un incremento del 1,2% respecto a 2011, lo que indica que la tendencia en la demanda bajó. Lo que está claro es que del total de la población estudiantil universitaria en el país, menos de 2% de los matriculados están en carreras agropecuarias.
 
“Los jóvenes prefieren  ingenierías, derecho, administración de empresas y hay un estigma con las carreras agropecuarias porque no ven mucho futuro en el sector. Pero lo que pasa es que no se ha visualizado el potencial que tiene Colombia como país agrario que es, que está no sólo en el trabajo de campo de los cultivos o en el renglón pecuario, sino en materia de desarrollos tecnológicos para el sector. Se le ha dado una visión muy elemental a la actividad”, sostuvo el asesor de Mercadeo de la rectoría de Uniagraria, Rafael Arjona.
 
La rectora de Unisar, Elizabeth Villamil, considera que sí hay interés de los jóvenes de estudiar carreras agropecuarias pero hace falta apoyo. 
 
“El Ministerio abrió una convocatoria con la cual facilita una condonación del crédito de   85% del valor de la matrícula, eso nos ha generado demanda y significa que cuando hay apoyo los jóvenes del campo se motivan y buscan las carreras agropecuarias”, sostuvo. 
 
Uno de los puntos que dejó claro la directiva es que hay que preparar el recurso humano en temas agropecuarios para aprovechar los TLC y también para tener criterio y defenderse de las amenazas que representan.
 
Buscan capacitar a jóvenes del campo
Una alianza entre el Comité de Cafeteros de Caldas, la Chec y la Gobernación, busca llevar la universidad al campo. Se trata de un programa de capacitación de jóvenes rurales en carreras técnicas, tecnológicas y algunas profesionales en diversa áreas del saber. El subgerente Comercial de Chec, Federico Jaramillo dijo que la iniciativa es a 5 años y busca dejar 9.000 jóvenes con certificados en competencias laborales, 3.800 técnicos, 2.650 tecnológicos y vincular 750 muchachos en temas de empresarismo con adquisición de tierras. “En total el programa tiene una  inversión de $33.000 millones”, dijo Federico Jaramillo.