martes, 18 de diciembre de 2012
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La calidad del cultivo de la piña está directamente relacionada con las condiciones de su suelo.

Éste debe tener una alta permeabilidad, con buena aireación y sin que presente  alta saturación de humedad en los primeros 40 centímetros de profundidad.
 
Cerca del 25% se debe sembrar en una pendiente, donde cada 100 metros en sentido horizontal se ubican las plantas, como lo más apropiado para la siembra y  para facilitar  el cuidado de los frutos. Expertos recomiendan que los productores se adhieran a  programas de selección de suelos,  los cuales contemplan  la  evaluación del  contenido nutricional en el que se desarrolla el cultivo, para así garantizar una buena cosecha.
 
El lugar donde se va a sembrar debe estar compuesto de gran cantidad de raíces absorbentes, en general y de acuerdo con la textura. Aunque la piña se adapta a suelos de una amplia gama de pH, lo óptimo es mantener niveles de  pH entre  5.0 y 5.8, debido a que  valores inferiores a 5.0, pueden causar deficiencias especialmente de fósforo y Calcio y excesos de aluminio, hierro y manganeso. 
 
Aproximadamente,  cerca de $46 millones se puede llegar a invertir en la siembra de una hectárea de piña en el país, donde por la extensión puedan crecer alrededor de 25.000 o 45.000 matas, que pueden tener un costo superior a los $17 millones en el primer año, más otros costos que genera el mantenimiento y sostenimiento del cultivo, donde la nutrición del suelo es fundamental para que sean productos de calidad, para ofrecer en el mercado nacional para industrialización o comercialización, y de igual manera en el exterior.
 
En el segundo año de siembra, la inversión se reduce alrededor del 15%, manteniendo buenos niveles.
 
Las oportunidades de comercialización de la piña crecen de manera sostenida en el país.  Costa Rica se convierte en un destino de exportación atractivo para los productores nacionales debido a que  limitó desde hace unos años sus áreas de siembra. 
 
En este sentido el país le  apuesta a ampliar el cultivo de piña, para satisfacer la demanda interna y externa. Donde se puede contar con altas probabilidades de crecimiento es en los  departamentos de zonas agroclimáticas aptas para el desarrollo  del cultivo y de la producción.