El presidente se equivoca al satanizar a las grandes empresas y la acumulación de capital, que son claves para la reinversión y el bienestar general. Además, desafía constantemente la institucionalidad al utilizar las emergencias
El caso más patético era y sigue siendo el de Air-e y lo que llevó a su intervención fue su insolvencia, iliquidez y falta de caja, situación esta que, lejos de resolverse