Analistas

Perversos efectos de reversar el pago de horas extras-dominicales

Teníamos la esperanza de que tantas insulsas promesas que se hicieron durante la agitada campaña presidencial quedaran en el olvido, por el bien del país. Hablando con algunos funcionarios públicos que jugaron un papel clave en la campaña de Santos II, me decían que estarían requiriendo un “borrador muy grande” para poner en el olvido semejantes despropósitos, surgidos del susto de verse derrotados por el Uribismo. 

Aquellos que apoyamos a Santos II estamos entonces en la obligación de ayudar a encontrar rápido ese “mega-borrador”, antes de que se descarrile el buen curso macro-financiero que mostraba Santos I, particularmente durante 2012-2013, después de haber dado un acertado giro respecto de lo actuado en 2010-2011.

Cuando el partido contrincante y opositor gana las elecciones, pues son inevitables esos peligroso giros macroeconómicos. Así le sucedió a la Francia de Sarkozy, cuando el triunfante Hollande cometió el gravísimo error de entrar a reversar el incremento reciente en la edad de pensión, lo cual le costará grandes sacrificios fiscales a Francia. De forma similar, el partido socialista español (antes apoyando a Zapatero) ha anunciado que tan pronto “derroten el gobierno de Rajoy” entrarán a reversar el incremento del IVA (el cual saltó de un tajo de 19% a 21%), como única tabla salvadora para enfrentar el desborde de “gasto social” que allí se ha generado. Ese también sería un craso error, pero causado por los partidos de oposición que llegan al poder.

Pero, ¿cómo explicar el craso error que se apresta a cometer la Administración Santos II, re-electa, al estar impulsando junto con el “glorioso partido liberal” la reversión del abaratamiento laboral que se había logrado con la Ley 789 de 2002, bajo Uribe I, la cual tuvo la virtud de rebalancear, a favor del trabajo, el sesgo que se traía y que impedía aprovechar los TLCs?.

Los resultados más recientes de la evaluación de la trayectoria Capital/Trabajo en Colombia debe permitirle al gobierno dimensionar el grave error que estaría cometiendo de llegar a reversar ese abaratamiento del factor trabajo, lo cual, entre otros aspectos, ha ayudado a perfilar (por fin) la tasa de desempleo hacia 8% que se tuvo tres décadas atrás, tras superar “la horrible noche” de los umbrales de 14% a 20% durante 1998-2005. 

Decíamos entonces que durante el período 2014-2016 resultará de la mayor importancia mantener los avances que se han hecho en equilibrar la relación Capital/Trabajo en Colombia. Recordemos que la “Mini-Reforma Tributaria” de 2010 (Ley 1430 de 2010) logró desmontar algunas gabelas tributarias al capital (particularmente la deducción por reinversión en activos fijos). Posteriormente, se aliviaron los sobrecostos a la nómina a través de la Ley 1607 de 2012 (13,5% = 3% del Icbf + 2% del Sena + 8,5% en salud), buscando incentivar el uso de la mano de obra formal. Pero también se le dio un nuevo impulso al capital a través de las rebajas arancelarias de 2010-2012, abaratando nuevamente el uso del capital. Sin embargo, recientemente se había encarecido el uso de la mano de obra por cuenta de los mayores costos de los pasantes-Sena. 

Así, se han tenido movimientos mixtos de abaratamiento/encarecimiento del capital y del trabajo durante 2010-2014, lo cual hace muy relevante sacar ese balance, particularmente ahora que se tienen buenas señales de reducción del desempleo (promediando 9,6% en 2013 y seguramente 9,1% en 2014) y ganancias marginales en materia de formalización laboral (+1 punto porcentual en la relación Cotizantes Pila/PEA, promediando 34,5% en 2013 y seguramente ganancias de otro 2% en 2014). 

Todas estas ganancias en materia laboral también empiezan a reflejarse en la productividad, donde la laboral promediaría un 2,4% anual en 2014 frente a 0,9% del período 2010-2012, mientras que la multifactorial promediaría 0,9% anual frente a 0,4% de 2010-2012. Esas mejoras en PL nos ubicarían cerca de la cifra del promedio mundial para el año 2014, según las estimaciones más recientes del Conference Board. La mala noticia es que se trata de registros muy pobres de Colombia frente al referente de las economías emergentes, donde se esperan PLs cercanas a 3,6% para 2014. 

Entonces, ¿Sr. Presidente Santos y Partido Liberal-Laboral, cómo “auto-infligirse” semejante herida de pérdidas en competitividad y desaprovechamiento de unos TLCs-biches a través de reversar el abaratamiento de la mano de obra precisamente ahora que nos perfilamos hacia tasas de desempleo del 8% en el futuro inmediato? ¡Recuerden que la historia económica los juzgará contra las cifras de crecimiento, desempleo y la brecha externa que tal propuesta podría agravar!