Analistas

Inflación de abril y retos

El Dane reportó que el mes de abril registró una inflación del 0,47%. Este dato resultó superior al previsto por los analistas (0,38%) y similar al observado un año atrás (0,50%). Si bien la inflación total se mantuvo prácticamente inalterada (4,66% anual), resulta ahora preocupante que se haya acelerado la inflación subyacente (sin alimentos) de 5,13% hacia 5,60% anual.  

En opinión de Anif, estas nuevas presiones inflacionarias (resultantes de la “inercia salarial”) han agotado hasta nueva orden el margen disponible para continuar con las aceleradas reducciones en la repo-central que traía el Banco de la República (BR), a pesar de tenerse una brecha de producto negativa y con un pass-through aliviado.  

La economía política de nuestro Banco Central ahora luce complicada, pues el gobierno cuenta con una mayoría que le ha otorgado la renovación reciente de 50% de la composición de la Junta Directiva (3 de 6 miembros, excluyendo al Min-Hacienda).  De no anteponerse criterios técnicos a favor de preservar el esquema de Inflación Objetivo, la “institucionalidad” del BR estaría arriesgando su credibilidad en momentos en que se estará perdiendo por tercer año consecutivo (2015-2017) el rango-meta de 2%-4% anual. De no darse un apropiado viraje y frenar su ciclo bajista en la tasa-repo, el BR también podría estar arriesgando la meta inflacionaria de 2018.

La inflación de alimentos continuo descendiendo en abril, pasando de 3,65% a 2,49% anual, donde los excesos de lluvias no afectaron dicha tendencia.  Sin embargo, la inflación subyacente al alza (según lo ya comentado) se vio afectada por las alzas en el IVA de 16% a 19% (Ley 1819 de 2016) y por la indexación de precios-salarios.  Esto a pesar de que los precios de los importados (vía IPP) mostraron deflación de -1,6% anual en abril (vs. +10,2% un año atrás); empero, la inflación de transables se mantuvo casi igual a ritmos de 5,35% anual. 

A nivel micro sectorial, la inflación de abril se incrementó principalmente en los grupos de transporte (1,00%), salud (0,72%), vivienda (0,67%) y otros gastos (0,59%). Por su parte, el IPP reportó una deflación mensual de -0,41%, con lo cual su inflación anual se mantuvo en +1,1% durante marzo-abril.

A nivel internacional, los indicadores líderes sugieren moderados rebotes en la economía mundial, a ritmos de 3,5% anual (vs. 3,1% en 2016). Pese a dicha mejora, ello apenas implicaría una mediocre recuperación del período pos-Lehman 2012-2016, con el agravante de pérdidas de crecimiento potencial, dado el estancamiento observado en la productividad.

Localmente, las señales de debilidad económica persisten. Por ejemplo, la industria se contrajo a -1,8% anual en el acumulado enero-febrero de 2017, mientras que el comercio lo hizo a -4,4%. Dichas fragilidades probablemente llevarán a que el crecimiento del primer trimestre de 2017 se sitúe en la parte baja de nuestro rango de pronóstico del orden de 1,35%, pero inclusive no nos sorprendería ver expansiones de solo un 1% anual durante ese primer trimestre, dado que el Indicador de Seguimiento a la Economía (ISE) del Dane tan solo creció 0,8% anual durante enero-febrero de 2017 (vs. 3,4% un año atrás).

Como ya lo comentamos, Anif considera que el BR deberá mantener inalterada su tasa repo en 6,5% hasta nueva orden, en espera de consolidar nuevamente reducciones en la inflación subyacente, y tras un arriesgado movimiento de recorte de 50 pb en abril, cuando el grueso del mercado (un 63% de los encuestados) recomendaba y esperaba una reducción de solo 25 pb.

 En síntesis, la inflación subyacente se elevó sorpresivamente hacia 5,60% anual en abril y de allí la importancia de hacer una pausa en los recortes del BR, arriesgo de comprometer su credibilidad institucional de cara a la perdida de la meta no solo en 2017, sino también en 2018.  Dados estos hechos, creemos que se ha anticipado el momento en el cual debe prevalecer los dictámenes de una Regla de Taylor que arroja un menor espacio acomodaticio, debido a la pérdida de crecimiento potencial y al repunte de la inflación subyacente.