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Analistas 30/06/2021

Logros en medio de incertidumbres

Santiago Castro Gómez
Expresidente de Asobancaria

Es fácil perder el rigor analítico entre el horror de la pandemia y habiendo superado recientemente el triste hito de 100.000 fallecidos por covid-19 a la mitad de un mortífero tercer pico. Se quedó también grabado en la memoria, la tardanza de Colombia en aplicar las primeras vacunas, rezagados ante un buen número de países del continente. Para rematar, un opinador de peso como es Germán Vargas Lleras se viene lanza en ristre, en una columna titulada “El paquetazo”, atacando “la mediocridad con que el Ministerio de Salud ha actuado durante esta pandemia”. Sin embargo, cuando uno se enfoca en la campaña de vacunación específicamente, no cómo empezó sino cómo se ha desarrollado, se encuentra con esas raras circunstancias donde los anuncios y compromisos del gobierno se están cumpliendo con creces.

Para comprenderlo, tendríamos que referirnos a lo que el presidente Duque, a inicios de marzo de este año, le prometió al país, que fue tener vacunados al finalizar 2021, a 70% de los colombianos. Es decir, 35 millones de dosis completas. En ese momento y hasta el día de hoy, las críticas eran implacables porque habíamos despegado casi de últimos. Pero resulta que la compleja logística y la protección de la cadena de frío, hacen del proceso de vacunación más una maratón que una carrera de 100 metros. Las últimas cifras comparables a junio 27 ya nos muestran en una posición de liderazgo a nivel mundial en vacunas diarias administradas por cada 100 personas; con una cifra de 0,64, estamos por encima del promedio mundial, por encima del promedio de Europa y el de Estados Unidos, y en la región solo debajo de Chile, que siempre se ha mantenido en punta.

Y no hay que ser matemático para multiplicar el promedio alcanzado de mas de 300.000 dosis diarias por los seis meses y pico restantes, para darnos cuenta de que la meta será sobrepasada. Hasta aquí ni siquiera se han tenido en cuenta los millones de vacunas adquiridas por el sector privado, ni el otro lote similar, donado por el gobierno Biden.

Todo esto no quiere decir que podemos bajar la guardia ya que mientras más avancemos, más trabajo cuesta motivar al resto de la población para vacunarse. Ayer no más el viceministro de Salud advertía que 25% de la población priorizada no ha sido vacunada, lo que debe empezar a despertar alarmas. Pero ya en el contexto general, debo afirmar que, a todas luces, el esfuerzo desplegado por el Gobierno ha sido titánico. Y parecerían injustas, ya con cifras en mano, las criticas que se le hacen a la gestión de Duque o de su Minsalud, Fernando Ruiz. Por el contrario, difícilmente se han visto dos servidores públicos tan consagradas a su labor de hacer pedagogía e información diaria, mientras se gestiona el mayor reto de política publica en nuestra vida republicana.

Los críticos dirán que esto de nada sirve ya que se llegó a récords de contagios y muertes. A lo que respondería que a ese nefasto resultado se llegó porque se aceleró y se alargó el tercer pico con marchas, aglomeraciones, y conciertos, que muchas veces se tornaron en violencia y vandalismo, lo que constituye el mayor desprecio por la vida, la salud, y las directrices, los gobiernos nacionales, locales, y los tribunales de justicia. De pronto era acertada la consigna SOS ¡Nos están matando! Solo que habría que aplicarla a la ciudadanía que ha tenido mas de 10 muertes en exceso por tamaña irresponsabilidad. De esto, responderán ante la historia los convocantes al paro y saldrán muy mal librados. De la campaña de vacunación, responderá principalmente el ministro que saldrá con honores.