.
Analistas 12/09/2024

Agradecimientos

Rodrigo Botero Montoya
Exministro de Hacienda
Síganos y léanos en Google Discover

El regalo que promovieron mis hijos para mi cumpleaños, de un álbum con escritos de mis familiares y amistades, me conmovió y me ha creado una deuda que debo saldar, así sea en forma parcial, por este medio. Es tan numeroso el grupo de participantes en el proyecto que no alcanzo a darles a todos y a cada uno mis agradecimientos.

Esa solución me obliga a sobreponerme a mi pudor instintivo, y a contrariar la aversión a la primera persona del singular. También me obliga a contravenir el tratado de límites que tengo con el entorno para proteger mi privacidad y mi vida familiar. Pero las circunstancias no ofrecen otra alternativa.

El álbum trajo a mi memoria una frase célebre de Winston Churchill al concluir su trayectoria gubernamental: “Confío en que la historia me tratará con benevolencia; entre otros motivos porque me propongo escribirla”.

Mi caso es diferente. Voy a tener un obituario presentable, no sólo porque un querido amigo lo va a escribir. El álbum es un adelanto del juicio de mis contemporáneos y de la manera como me recordarán.

Teniendo que iniciar la autorrevelación por fuerza de los hechos, ofrezco algunas observaciones que ayudan a comprender mis peculiaridades y las razones por las cuales soy considerado una Rara Avis.

Si interpreto correctamente la forma como me perciben mis contemporáneos, podría resumirse así: reformador, patriótico con visión de mundo, feminista, amigo de las tertulias y de caminar, una especie de patriarca familiar y de la tecnocracia, aunque varios de los integrantes de ésta me dicen Comandante.

Algunos de estos rasgos obedecen a mis raíces, y a la forma como ocurrió mi educación temprana. Otros se originan en mi educación superior y mi experiencia profesional.

Alejandro Angulo llegó a Fedesarrollo como demógrafo y se convirtió en el consejero espiritual de la tecnocracia. Se vinculó a Hausmusik, el conjunto musical dirigido por Louise, mi esposa, y a la Casa Botero, donde descubrió una faceta desconocida de mi vida: que yo no era una persona sino dos. Sin Louise, no es posible descifrar quién soy. Aunque éramos coetáneos, ella era más madura, más culta, más talentosa que yo y me conocía mejor de lo que yo me conocía a mí mismo.

El feminismo se lo debo a dos figuras de autoridad de mi infancia: mi abuela paterna, Mamá Carmen, y mi profesora en el Staff School de la Tropical Oil Company, Ruth Day Lacour. Recibí de mi padre un ejemplo de patriotismo y de civilización. Cuando supe que había acudido como voluntario a construir carreteras al Trapecio Amazónico durante el conflicto con el Perú, (1932-1933), le pregunté si había encontrado a algún soldado enemigo. Me respondió que en la base militar en la cual se alojaba había un oficial peruano prisionero con quien jugaba ajedrez después de comida.

A mis familiares, amistades y antiguos colaboradores, muchas gracias.

Conozca los beneficios exclusivos para
nuestros suscriptores

ACCEDA YA SUSCRÍBASE YA

MÁS DE ANALISTAS

ÚLTIMO ANÁLISIS 21/09/2026

A corregir el rumbo

Respecto del gobierno corporativo de Ecopetrol, nada más vergonzoso que el comportamiento de la administración durante el período 2022-2026

ÚLTIMO ANÁLISIS 21/09/2026

Acuerdo de mutuo entendimiento: Hacer cosas en minería

Esperamos los que tenemos una sensibilidad alta por el sector minero, que este no sea un MOU para la foto, sino un MOU que convierta nuestra riqueza mineral para beneficio de todos

ÚLTIMO ANÁLISIS 21/09/2026

De la patria boba a la patria milagro

No importa: a la patria hay que ponerla en el camino correcto y hay que pensar el plan, porque lo que nunca se ha hecho nunca se va a conseguir. ¡Y usted lo hará, presidente!