Analistas

Fin de año con desaliento económico

Los indicadores económicos más recientes hacen prever un fin de año con la economía en desaliento y es por esto que la Junta Directiva del Banco de la República decidió reducir la tasa de interés de intervención en 25 puntos básicos y la fijó en 7,5%. Esta decisión se tomó teniendo en cuenta que en noviembre la inflación anual al consumidor se venía reduciendo y que en todo 2016 la tasa anual de crecimiento económico muy probablemente podrá llegar ser ligeramente inferior a 2%. 

La desaceleración de la economía también se refleja en las encuestas de confianza al consumidor y en la ventas de comercio al por menor. Según lo reportado por Fedesarrollo, el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) cayó a -4,6% en noviembre. Con el resultado de dicho mes, la confianza de los consumidores completó dos periodos consecutivos de deterioro. La caída en la confianza obedeció a una contracción tanto en el indicador de condiciones económicas como en el de expectativas. De otro lado, según la Encuesta Mensual de Comercio al por Menor del Dane, en octubre de 2016 las ventas reales del comercio minorista presentaron una variación de -0,7 %. 

En lo corrido del año hasta octubre de 2016, las ventas del comercio minorista tuvieron una variación de 0,2%, en tanto que de noviembre del 2015 a octubre del 2016, estas estuvieron estancadas; es decir, con crecimiento nulo. En el año precedente la variación había sido 4,3%.

Esta pérdida de dinámica de la economía se ha visto parcialmente compensada por una recuperación incipiente del sector manufacturero. Los resultados de la Encuesta Mensual Manufacturera, EMM del Dane de enero a octubre de 2016 muestran que la producción real de la industria registró una variación de 3,8 %. En lo corrido de 2016 hasta octubre, 19 de las 39 actividades industriales presentaron variaciones positivas en su producción real. Por su parte, la Encuesta de Opinión de Producción Industrial Conjunta que revela la Andi  coincide con los resultados del Dane, pues arrojó que entre enero y octubre de este año la producción avanzó 3,9% respecto al mismo periodo del año anterior. 

Además del desaliento registrado en la economía, es interesante cotejar los enfoques diametralmente opuestos que se comienzan a vislumbrar en el manejo económico de Colombia y Estados Unidos, dadas las condiciones económicas de uno y otro país. 

La decisión de rebajar las tasas de interés por parte de la Junta del Banco de la República va en el sentido opuesto de lo ocurrido en este mes de diciembre en los Estados Unidos donde la Reserva Federal optó por elevarlas. En Colombia, el desaliento de la actividad económica y el mayor control de las expectativas inflacionarias llevaron a la Junta del Banco a bajar su tasa de interés de intervención como respuesta a la coyuntura y como forma de estimular la economía, en tanto que en Estados Unidos, donde ya se observa una recuperación de la actividad económica, el aumento de tasas de la Fed va encaminada a lograr una normalización monetaria. 

En lo fiscal, el gobierno de Colombia, con apoyo del Congreso, está en proceso de adoptar una reforma tributaria estructural dado el desequilibrio fiscal; en tanto que en el país del norte, los anuncios de la próxima administración Trump hacen prever que se procederá a dar estímulos fiscales. ¿Cuál será la incidencia de estas dos estrategias conjuntas sobre la evolución de la tasa de cambio del peso frente al dólar? Ese es uno de los grandes interrogantes económicos de 2017.