Analistas 26/10/2020

Charlar con energía

Con un acuerdo nacional entre todos los políticos, las regiones, las autoridades y el gobierno nacional se logró asegurarle al país la continuidad y crecimiento de la industria más importante del país para la sostenibilidad energética y los recursos económicos que se traducen en salud, educación, infraestructura y gastos de funcionamiento del Estado; me refiero al acuerdo de regalías y la industria de Petróleo y Gas. Ojalá podamos seguir haciendo acuerdos sobre otros asuntos de la mayor importancia para los colombianos por encima de partidismos, regionalismos y oportunismos.

De la mano también viene ganado reconocimiento el aporte de la industria de Petróleo y Gas en Colombia, que representa hoy los mayores ingresos para el país y que el reciente estudio del Barómetro Petrolero arrojó datos entre los que se destacan los siguientes, entre otros: el 74% considera la industria del petróleo como positiva y el 86% la de gas, de cada 10 personas consultadas 6 reconoce el aporte a la reactivación económica del país. Si a lo anterior le sumamos que la reforma de regalías vuelve a beneficiar mayormente a las regiones productoras, (de 11% a 25%) seguro este indispensable sector para el bienestar de los colombianos prosperara en bien de todos.

Estamos a tiempo de reactivar la industria de Gas y Petróleo y asegurar el gas para poder tener buena distribución en nuestros hogares, poder producir energía, poder cocinar, poder tener agua caliente; poder mover el transporte terrestre, aéreo, fluvial y marítimo; poder tener las fábricas, hoteles, agricultura e industria en general con generación energética limpia ambientalmente y así mismo petróleo para producir combustibles como gasolina, ACPM y lubricantes que aun necesitamos. Así mismo poder seguir creciendo en la industria petroquímica para producir desde nylon para la ropa hasta equipos con el material sintético que va desde el teléfono celular y los equipos más sofisticados en investigación, hasta equipos que salvan vidas en hospitales y fertilizantes para el campo entre otros cientos derivados.

Para que lo anterior suceda exitosamente, como pasó con las regalías, necesitamos tener conversaciones generosas. No para convencer si no para entender la técnica, los impactos positivos y negativos, las preocupaciones y necesidades, las oportunidades, los recursos, los tiempos y especialmente el negocio, para poder tener la tranquilidad de lo que se quiere y así poder entre todos buscar la manera de no quedarnos sin las posibilidades que ofrecen este tipo de desarrollos que se necesitan en todo el mundo para poder vivir.

En la lista de estas conversaciones de país están:

1. La convergencia de los recursos de regalías en los municipios y departamentos productores con los planes de desarrollo.

2. La concertación de las inversiones con las comunidades para reemplazar en el futuro los grandes ingresos y beneficios de la industria del gas

3. La vigilancia y rendiciones de cuentas para asegurar la probidad de las personas y la transparencia de las inversiones de las inversiones de los recursos de regalías e impuestos que genera la industria minero energética.

4. Los estudios y principalmente los resultados de los pilotos de fracking y de la producción de gas en Yacimientos no Convencionales (¡que no son lo mismo!).

5. La alternativa de producción energética limpia con granjas de energía solar y eólicas, y abrir un serio debate sobre energía nuclear como lo plantearon esta semana Bruce Mac Master presidente de la Andi y Armando Zamora presidente de la ANH en el evento Colombia Genera.