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Analistas 08/08/2022

Metaverso y el equilibrio digital

Pilar Ibáñez
Psicóloga organizacional y conferencista

Creo que para nadie es un secreto que cuando oímos la palabra Metaverso, lo primero que se nos viene a la cabeza son imágenes de personas no reales, en mundos no reales y la sensación de miedo. La semana pasada tuve una conferencia muy interesante con Paolo Miscia, organizada por la Comunidad F, quien nos dio algunas luces de cómo va este tema del metaverso y hacia dónde va. Comparto alguna de la información expuesta por él y algunas reflexiones sobre el tema.

Paolo inició dando una definición de fácil comprensión de lo que es y no es metaverso. Él entiende el metaverso como la evolución del internet en términos culturales, económicos, sociales y tecnológicos, en el que las personas dan prioridad a las pertenencias digitales más que a las físicas. Hoy en la red en la que interactuamos de forma física en un espacio digital, es decir nos vemos como somos físicamente, pero esto se ira transformando hasta lograr llegar a estar en una dinámica 3D inversiva persistente.

El metaverso es entonces el punto donde convergen tres mundos. Primero, las experiencias de realidad virtual y realidad aumentada, como por ejemplo videos 360, experiencias y filtros. Segundo, la web 3, es decir lo que incluye temas de economía: NFTs, Blockchain, criptos, wallet etc. Tercero, el mundo digital de tiendas, eventos y metaversos.

Este mundo hace que varias dinámicas cambien. Por ejemplo, el tema de la identidad. Las personas al poder crear un avatar, pueden escoger la forma en la que se ven y se sienten. Miscia compartió un estudio en el que se mostraba que 76% de los hombres prefieren elegir un avatar femenino. También se ha observado que 45% de los jóvenes, sobre todo los de la generación Z, sienten que en el metaverso y en el mundo online pueden ser ellos sin tanta presión de la sociedad o cultura.

En esta generación también se ve impactada la forma en la que se perciben las propiedades, hoy para algunos es más importante tener una cuenta de Netflixs antes que comprar un apartamento. Hay juegos como Fortnite y Roblox que tienen más de 150 millones y 250 millones de usuarios al mes, respectivamente. En este sentido, los juegos en los que la vivencia es el metaverso, son la competencia directa de las redes sociales.

Si hablamos de uso promedio en tiempo que una persona es absorbida por las diferentes plataformas, se ha observado que los usuarios de Instagram pasan a diario 54,4 minutos, WhatsApp 63,1 minutos, Tiktok 67,4 minutos, YouTube 79,5 minutos y Roblox 89,7 minutos.

Esta situación trae muchas preguntas y reflexiones sobre los cambios que se van a ir dando a niveles social, cultural y económico. Hay una preocupación en el ambiente sobre hacia dónde va el mundo, para algunos el metaverso es malo para la salud, es una forma de huida del mundo real, es un lugar en el que se puede generar acoso, en el que no hay privacidad, en el que el mundo está dominado por el Big tec.

Lo que es cierto es que el mundo va hacia adelante y no hacia atrás. No es posible, o por lo menos no fácil, prohibir a las personas que usen sus teléfonos celulares o pedirles que no paguen Netflix, o que no den a sus hijos la Tablet para que estén quietos y se porten bien, ya que cada uno tiene su libre desarrollo de la personalidad y su propia forma de educar. Pero lo que sí es evidente es que se debe hacer el importante esfuerzo de empezar a educar a las personas en el equilibrio digital.

En que las personas conozcan los beneficios de la utilización de la tecnológica bien usada, y también los impactos negativos en la salud mental, relaciones, productividad y felicidad cuando no se le da una correcta utilización. Podría compararse con la utilización de un automóvil, en que al principio parece muy difícil conducirlo, pero una vez se aprende es posible llegar a lugares que antes sería muy difícil llegar, pero si no se hace de forma responsable puede ocasionar terribles accidentes. Necesitamos educar a las personas en equilibrio digital, que no es otra cosa que la forma de conducir nuestras vidas hacia la felicidad en el mundo digital.

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