lunes, 27 de julio de 2020

Tuve la oportunidad de sentarme a un café vía Zoom con Camilo Heredia, un colombiano que decidió irse a vivir a la India para aprender la filosofía del budismo. Dentro de nuestra conversación hablamos sobre los beneficios de la meditación para poder manejar el estrés en tiempos de pandemia, pero sobre todo de las cuatro verdades de los nobles, cuatro ideas muy interesantes que les comparto a continuación ya que son útiles para ser aplicadas en la situación en que nos encontramos.

Primera verdad: reconocer que en la vida hay malestar. Cuenta la historia de Siddharta Gautama, más conocido como Buda, que como buen príncipe y genio salió de su palacio a conocer a la población a la que iba a gobernar. Una vez allí, en el mundo, se dio cuenta de que los seres humanos sufrían por miles de razones. Hay malestar por las relaciones interpersonales que llevan, hay malestar por la percepción que tienen de su cuerpo físico, hay malestar por las decisiones que toman los gobernantes, hay miles de razones para sentir malestar. Es una verdad que es importante reconocer, reconocer que algo molesta, que la vida es difícil.

Segunda verdad: encontrar la verdadera causa del malestar. En esta segunda verdad lo que propone es que se debe asumir la responsabilidad de la situación en la que uno se encuentra actualmente. Las decisiones, emociones, pensamientos y acciones que se han tomado hasta el momento han llevado al malestar actual. Esta verdad pretende regresar a cada persona, el control sobre su vida, pues si ella fue la causa puede ser el efecto o solución.

Tercera verdad: visualización de una vida sin malestar. Al ser las decisiones, pensamientos, emociones y acciones de la persona los causantes de la infelicidad o malestar, puede iniciar por cambiar la causa visualizándose en una vida sin malestar, sin estrés, feliz y en armonía. Esta práctica de enfoque y visualización positiva es la que se pretende obtener con la meditación como vehículo conductor al manejo del estrés, que mencionaré más adelante.

Cuarta verdad: tomar acción. Después de haber visualizado una vida feliz y en armonía es importante tomar acción. Actuar de forma coherente y correspondiente con esa nueva visualización armónica, es decir, los pensamientos, emociones, acciones que llevaron antes al malestar deben ser modificados.

La Organización Mundial de la Salud señala que 60% de la improductividad de las personas se debe al estrés, cifra antes de la pandemia. Es evidente que, en este momento con el encierro constante, el trabajo repetitivo frente a un computador, la presión del trabajo y la falta de aire fresco o de cambiar de ambiente, está afectando la salud mental de las personas. Es momento de practicar la meditación o mindfulness como herramientas para el manejo apropiado del estrés.

Hay muchas clases de meditación. Una de ellas es la meditación pasiva, una práctica en la que la persona enfoca su mente en su respiración o en visualizar una situación o imagen por un tiempo determinado. Esto le ayudará a enfocar la mente y reentrenarla, ya que con el uso de la tecnología la mente se ha vuelto demasiado dispersa o “multitarea” y esto lleva al estrés. El enfoque en la respiración ayuda a la regulación de la misma, lo que anuncia al cerebro, desde un punto de vista químico, que es momento de estar en tranquilidad y regresar a la calma. Una mente en calma es una mente resiliente, creativa e innovadora.

Las herramientas para el manejo del estrés están a la mano de todo el mundo, ya sea que aplique las cuatro verdades de Buda o empiece a meditar. Es un tema de tomarse unos minutos al día para reflexionar y actuar en coherencia y correspondencia con querer sentirse en armonía y, por ende, feliz.