Analistas

Los conservadores de Estados Unidos apilan cada vez más excusas

Los comentaristas Mike Konczal y Jonathan Chait publicaron buenos comentarios en sus blogs sobre “Ustedes no lo FORMARON”, la declaración que pronunció en julio el Presidente Obama y que, deliberadamente malinterpretada, ha dominado el discurso del ala derecha estos últimos días. Pero creo que ambos pasaron por alto un par de cosas.

La primera es que en efecto ambos ignoraron el hecho de que durante varios días el tema central de la campaña de Romney se ha basado en una completa mentira.

Ya sé; hablar de la deshonestidad puede volverse aburrido. Pero a menudo deberíamos dar un paso atrás para ver este notable espectáculo. Realmente no creo que haya habido algo como esto en la historia política de Estados Unidos: una campaña presidencial con muy buena probabilidad de triunfo basada por completo en mentiras cínicas sobre lo que ha dicho el presidente titular. No, el Sr. Obama no se ha disculpado en nombre de Estados Unidos; no, no ha denigrado los logros. No obstante, si quitamos esas afirmaciones no queda nada en la retórica de Mitt Romney.

La otra cosa que creo que debe aclararse es que es erróneo pensar que los conservadores sólo tienen un argumento a favor de sus políticas preferidas. En cambio, lo que ofrecen se parece más a una cebolla, con capa tras capa; cada vez que se pela una excusa, hay otra adentro.

Entonces, alguien como Paul Ryan, el republicano que preside el Comité Presupuestario de la Cámara de Representantes, empieza diciendo que es un guardián de los déficits. Si lo presionamos mucho, empero, sobre por qué, entonces favorece recortar mucho los impuestos, cambia de posición y sostiene que los gobiernos grandes son el verdadero problema (y no los gobiernos sin fondos). Pero si lo presionamos mucho sobre ese tema, resulta que aún hay otra capa: la afirmación de que políticas como gravar a los ricos para ayudar a pagar el seguro social son inmorales, porque la gente tiene derecho a conservar la riqueza que crea – por lo que sugerir que ninguna plutocracia está aislada es una herejía.

Esta estructura de cebolla es por lo que nunca debería creer en los conservadores de habla razonable que dicen que se está atacando a un hombre de paja, que “nadie cree” que los creadores de riqueza le deban algo a la sociedad.

Ah, pero sí que le deben – normalmente está oculto dentro de un par de excusas socialmente aceptables, pero en el fondo el Sr. Romney y la gente como él se creen personajes de “Atlas Shrugged”.

Ellos no crearon eso

Un par de reflexiones más relacionadas con la falsa controversia respecto de la declaración de “no lo crearon” del Sr. Obama.

Primero, efectivamente, un empresario independiente que aparece en los anuncios publicitarios subsiguientes del Sr. Romney fue beneficiario de importantes préstamos y contratos gubernamentales. Esto no lo vuelve un tipo malo, pero sí que pretenda que todo lo hizo sin ayuda. Y tal como muchos lo han señalado, ¿qué nos dice sobre la campaña de Romney que para competir contra el presidente actual, contra un presidente que tiene tres años y medio de historial, tienen que mentir sobre lo que dijo para encontrar un punto de ataque?

En un tono ligeramente más elevado, Matt Yglesias, un comentarista de Slate, se divirtió un poco en un artículo reciente con Peter Thiel, un prominente libertario, quien analiza el contraste entre el rápido progreso de la Tecnología de la Información (TI) y el menos rápido progreso en “las cosas” y culpa … al gobierno.

“Creo que básicamente hemos declarado ilegal todo lo que tenga que ver con el mundo de las cosas, y lo único que se permite hacer es en el mundo de los bits”, dijo el Sr. Thiel durante un debate organizado por la revista Fortune el 17 de julio. “Y por eso hemos tenido mucho progreso en computadoras y finanzas”, indicó.

En cierta forma, me niego a burlarme mucho del Sr. Thiel porque señala algo que noto mucho. Si analizamos lo que los futuristas predecían hace 40 o 45 años, en cierta forma no pronosticaron el progreso de la TI (excepto por esa cosa de la inteligencia artificial), pero exageraron ampliamente las predicciones respecto al progreso en el manejo del mundo material. ¿No se suponía que ya deberíamos tener ciudades submarinas, vuelos comerciales al espacio y autos voladores?

Pero culpar al gobierno es una tontería. El hecho es que el progreso tecnológico es disparejo, por motivos que no tienen nada que ver con la política: a veces damos con una rica veta tecnológica que puede explotarse durante décadas, como los circuitos de grabación que usan fotolitografía, y a veces no.

Considere la productividad de dos industrias, ilustradas en el gráfico de esta página, con datos de la Oficina de Estadísticas Laborales.

¿Alguien cree que este contraste refleje la fuerte mano del gobierno en la industria de las tiendas de abarrotes – y no el hecho de que simplemente no ha habido una innovación tecnológica que deje que el tipo de la barra sirva a 10 personas a la vez?

Dicho lo anterior, todavía quiero mi auto volador antes de que sea muy viejo para manejar.