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El presidente Barack Obama se pone firme, y los republicanos ceden

Cuando estás equivocado, estás equivocado. Pensé que al descartar cualquier forma de superar el límite de endeudamiento de Estados Unidos, la Casa Blanca se estaba preparando, al menos potencialmente, para una vergonzosa concesión.

 

Pero parece que la estrategia funcionó, y los republicanos cedieron y aceptaron elevar el techo de endeudamiento. Me pone feliz conceder que el presidente y su equipo acertaron en ésta.
 
Y es algo muy importante. Sí, el Partido Republicano podría volver al techo de endeudamiento, pero eso parece improbable. El partido podría intentar hacer gran alboroto con la secuestración, pero eso se parece mucho más al abismo fiscal que al techo de endeudamiento: no es bueno, pero no es potencialmente catastrófico, y por tanto mal terreno para la estrategia de “estamos más locos que ustedes”. Y aunque los republicanos podrían hacer que el gobierno suspenda operaciones, supongo que los demócratas de hecho estarían llenos de alegría con la posibilidad: las relaciones públicas serían abrumadoramente favorables para el presidente Obama y, otra vez, no habría mucho riesgo de que explotara el mundo.
 
El punto clave a recordar aquí es que el Sr. Obama ha alcanzado sus metas principales simplemente sobreviviendo. Sobre todo, se implementará la reforma al sistema de salud, y probablemente se volverá irreversible.
 
Un buen día para la cordura, por doquier.
 
Diciendo lo correcto
 
La verdad es que odié el primer discurso de toma de posesión del Sr. Obama. Tomando una frase del ex legislador Barney Frank, me provocó un caso de depresión post partidista.
 
El nuevo presidente aún seguía viéndose él mismo como el hombre que de alguna forma podía poner fin a la división política; y en cuanto a sustancia de política, fue un discurso de tipo Gente Muy Seria llena de palabrerías sobre decisiones duras y notablemente fuera de línea en momentos en que se pedían políticas fiscal y monetaria altamente expansivas.
 
El segundo discurso inaugural fue mucho mejor. Tal vez un poco carente de poesía – pero fue un claro reconocimiento de que enfrenta una oposición implacable e irracional, junto con una vigorosa defensa de los valores progresistas.
 
De hecho, el Sr. Obama nunca había sido así de claro sobre lo que defiende. 
 
Lo que esto significa en términos de política y políticas reales, nadie lo sabe, aunque sospecho que no mucho: la mayoría republicana en la Cámara de Representantes seguirá bloqueando todo lo que pueda, y a menos que los demócratas recuperen la Cámara el próximo año con una enorme victoria, eso limita lo que puede lograrse. No obstante, estamos empezando con el pie derecho.