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Analistas 15/01/2022

¿Está usted listo para invertir en criptoactivos?

Pascal Rohner
Director de Inversiones de In On Capital

La famosa frase del multimillonario Warren Buffett, “Yo no invierto en las cosas que no conozco”, parece que en el entorno actual se desconoce: las plataformas de Internet, foros o redes sociales vienen cautivando a más personas sin experiencia a invertir en productos financieros y criptoactivos, sin embargo, muchas veces se desconocen los riesgos que se asumen y no siempre se toma la mejor decisión para preservar el capital o mejor aún conseguir rentabilidad.

Este articulo no pretende en ningún caso ir en contra o a favor de los nuevos horizontes de inversión y de las posibilidades de inversión en bitcoin o productos relacionados, por el contrario, se busca que el lector entienda las tres principales diferencias entre invertir en mercados tradicionales y criptoactivos, de cara a tomar decisiones financieras con base en datos y no en información subjetiva.

Para iniciar con la explicación, la primera diferencia entre mercados tradicionales y cripto es que en el mundo tradicional detrás de una inversión siempre debe haber un activo que mediante valoración financiera se pueda calcular su valor potencial. Por el contrario, en el mundo cripto, los modelos de valoración financieros no funcionan. La razón es que prácticamente los modelos de valoración anteriores se basan en los estados financieros y las previsiones de las compañías, o países.

En términos prácticos, si una persona invierte en una acción está comprando un pedazo de una compañía, y es dueño de dicha empresa, lo que le da derecho a voto y distribución de ganancias. En estos mercados, lo importante es que cuando se compre la acción, se haga un ejercicio similar a cuando se hace una inversión en un vehículo, o una casa. En el caso de una inversión es recomendable analizar, modelar y validar con matemáticas el desempeño de esta inversión y analizar de forma técnica y cualitativa el respaldo de quien nos ofrece esta oportunidad de inversión.

Para las criptomonedas, es muy difícil llegar a calcular dicha valoración numérica, simplemente no tenemos los datos que necesitamos para hacer las valoraciones adecuadas cuando se trata de invertir en moneda virtual e incluso si los tuviéramos, las valoraciones serían infructuosas ya que su posesión no da derecho a los activos de la empresa. Nadie conoce realmente el valor verdadero de cualquier criptomoneda, es un riesgo inherente en la inversión ya que en la medida que más empresas o personas crean en ellas se puede valorizar, pero si empiezan a liquidar el valor empieza a caer. Es cierto que existen la red de blockchain que es la que resguarda la seguridad de las monedas y existen grandes compañías que ofrecen la plataforma de negociación e incluso tienen sede física, pero el principio fundamental de los criptoactivos es la descentralización, por eso no hay a quien reclamarle en caso de alguna situación fortuita.

La segunda diferencia entre inversiones tradicionales y criptoactivos son las plataformas, comisiones y horarios para su negociación, ya que en los mercados de capitales, se reciben y ejecutan ordenes en los horarios bursátiles, y por lo general en países como Colombia donde no hay un avance tecnológico muy fuerte para compra de acciones hay unos agentes intermediarios que reciben las órdenes y toman la parte operativa de las transacciones para comprar, liquidar y buscar el custodio de dichas inversiones, y por supuesto cobran comisiones.

Por el contrario, los exchange (o plataformas de intercambio) de criptomonedas están abiertos a toda hora, durante todo el año (incluidos festivos), y sus transacciones se hacen en línea, en donde con conocimientos de billeteras virtuales y plataformas se puede negociar sin pagar; hay plataformas con cero comisiones y algunas que incluso ofrecen comisiones negativas: es decir que le puede pagar por operar. Sin embargo, en casi todas las bolsas de criptomonedas se cobran comisiones de retiro o por “convertir” la moneda virtual a dólares.

Ahora bien, con el fin de que las personas que no son expertos en billeteras virtuales, exchange virtuales y la tecnología que hay detrás, vienen en auge los productos financieros estructurados en el mercado tradicional con base en el mundo cripto, que dan confianza a los inversionistas novatos que no quieren quedarse atrás en esta tendencia, ya que se tiene la exposición a lo virtual pero con la garantía de lo tradicional, por supuesto pagando comisiones e intermediación como lo mencionamos en el punto 2. Estos nuevos productos son por ejemplo los nuevos ETF de Bitcoin o múltiples AMC que tienen hasta apalancamiento, en donde se invierten en las diferentes monedas virtuales (Bitcoin, Cardano, Ethereum, LiteCoin, Riple, etc.) y las empresas que ofrecen soluciones tecnológicas de este mercado.

La tercera y última diferencia que quiero resaltar es la volatilidad de dichas inversiones, porque si bien las cripto han tenido unas subidas exorbitantes de rentabilidad, en el último mes las pérdidas en su precio han sido de más del 12%. Se estima que la volatilidad del cripto es cuatro veces la de las bolsas (ver gráfico), por eso además de entender el producto en el que se invierte hay que entender cuál es el perfil de riesgo e incluso el tipo de personalidad del inversionista, porque los productos tradicionales son para perfiles muy conservadores, pero probablemente algunos cripto-activos, al ser mucho más volátiles, pueden implicar mucho más peligro de pérdida, por lo que no son aptos para personas con poca tolerancia al riesgo.

Lo ideal es invertir de una manera que nos sintamos cómodos entendiendo el producto en el que se invierte, el riesgo que estamos dispuestos a asumir y nuestros objetivos. Si no tiene la capacidad de entender en que se invierte es mejor dejarse asesorar de los que saben. Si es cripto o es tradicional, la decisión es suya pero ojalá no de las redes sociales.

Con la Colaboración de Ana Vera, Economista Jefe de In On Capital S.A.