Hoy se cumple un mes desde la entrada en operación de las nuevas empresas que prestan el servicio de energía para la Costa Caribe y que pusieron fin al mayor dolor de cabeza de la región: Electricaribe. Las mejoras en la calidad del servicio se verán de forma progresiva ya que el deterioro de la infraestructura eléctrica es profundo, pero gracias a las cuantiosas inversiones que los operados se han comprometido a realizar, la costa caribe tendrá una nueva energía.

El proceso no fue fácil, la intervención de Electricaribe, garantizando la prestación del servicio duró en total cuatro años. En noviembre de 2018 presentamos un paquete de medidas, para implementar una solución estructural con dos grandes objetivos: i) garantizar la prestación del servicio para los más de 10 millones de habitantes de la región, y ii) lograr adjudicar la operación del servicio a uno o dos nuevos operadores inversionistas. Este fue un paquete de medidas distinto y pensado a largo plazo, sabríamos que tomaría un poco de tiempo, pero estábamos convencidos de que sería una solución segura.

Para cumplir con estos objetivos, prestamos apoyo financiero a Electricaribe con más $860.000 millones para inversiones en infraestructura, nuevos circuitos, transformadores, entre otros. Así, durante el periodo de intervención, logramos disminuir la duración y la frecuencia de las interrupciones del servicio en 2019.

A principios de este año, justo antes del aislamiento, se realizaron las subastas y fue así como Caribe Mar fue adjudicado a EPM y Caribe Sol al Consorcio Energía de la Costa; hoy Afinia y Air-e, respectivamente. Dichas empresas tienen el compromiso de realizar billonarias inversiones dentro de los próximos cinco años para la mejora progresiva del servicio de energía en la región.

Desde la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarias haremos seguimiento estricto de estos y otros compromisos a través de un programa de gestión ambicioso y de largo plazo nunca antes diseñado en nuestra entidad. Los acuerdos de gestión tienen ocho objetivos clave: calidad en el servicio de distribución local, confiabilidad en el sistema de transmisión regional, calidad en la potencia de los activos eléctricos en los niveles de tensión, gestión de pérdidas, riesgo eléctrico reduciendo los números de accidentes técnicos, atención al usuario, responsabilidad empresarial y normalización en la gestión de pérdidas y de cartera.

Lo ocurrido con Electricaribe nunca más debe volver a suceder en el país. El deterioro de la empresa en aquel entonces estuvo a punto de llevar a un apagón de la costa caribe. Hoy, en plena era digital, hacemos grandes esfuerzos por inyectar toda la tecnología posible a la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios de modo que nos permita mejorar nuestro monitoreo preventivo y encender alertas cuanto antes. De hecho, nos encontramos estructurando un proyecto de fortalecimiento de nuestra entidad que nos de los dientes necesarios para actuar con mayor eficacia y así proteger los derechos de los colombianos.

A este Gobierno le tomó dos años resolver la situación de Electricaribe. Fue una promesa del presidente Duque en campaña que ha cumplido. Ahora solo nos falta hacer un último esfuerzo, de unos cuantos meses, para ver la nueva energía caribe.