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Analistas 23/03/2019

Chavismo nacionalización y apagón

Manfred Grautoff
Consultor de seguridad nacional

Es el año 2005, el coronel Hugo Chávez dirige los destinos de Venezuela, hace dos años ha sufrido una intentona golpista de la cual salió bien librado, después de realizar una purga en las Fuerzas Militares y la empresa estatal de petróleos mejor conocida como Pdvsa. Ahora fortalecido y con una oposición debilitada, procede con su plan el cual no es otro que convertir al país mas prospero de Suramérica en una nación socialista, la máscara cae finalmente, los discursos que lo condujeron a la presidencia en 1999, donde afirmó que no se quedaría en el poder y que respetaría la separación de poderes y alternancia del democrática pasan a ser papel mojado. Ahora eufórico sale a las calles comenzando el proceso de expropiaciones de grandes almacenes de superficie y todo aquello que este relacionado con el mundo empresarial o iniciativa privada; faltará tiempo para que estas decisiones conduzcan al desabastecimiento y la diáspora de venezolanos por el mundo.

En 2007, la locura nacionalista se lanza contra el sistema eléctrico del país, el cual está compuesto por la compañía eléctrica Seneca y Electricidad de Caracas. Para ese momento, el desempeño bursátil de estas firmas es notable, tanto que ocupan el primer lugar en desempeño accionario; a pesar de su comportamiento financiero son estatizadas y pasan a control de Pdvsa, la cual tiene que desembolsar fondos para compensar a los inversionistas privados. Venezuela fue pionera en la producción de energía eléctrica, desde 1896 ya generaba electricidad, mientras que este servicio en países europeos solo se daría bien entrado el siglo XX; eso llevaría a este país a tener el sistema eléctrico mas desarrollado de toda la región.

Solo para comparar, el proyecto Hidroituango que será el mas grande de Colombia con una producción potencial de 2.400 megavatios de energía, colocará al país como potencia regional a nivel energético, sin embargo, el proyecto eléctrico mas grande de Venezuela conocido como embalse de Guri puede producir 10.300 megavatios, ubicado sobre un lago artificial de proporciones faraónicas. Además, la capacidad instalada del país es de 24.000 megavatios mientras en Colombia llega a 17.000 megavatios aproximadamente; lo que indica que la tragedia eléctrica de Venezuela no es por ausencia de energía o porque cargue un rezago histórico como podría ser el caso de Haití. La única explicación plausible es que los apagones de ese país responden a un sabotaje llamado chavismo. Sin embargo, uno de los autores intelectuales de este desastre el ministro del Poder Popular para la Comunicación y la Información, Jorge Rodríguez, cuando fungía como vicepresidente en 2007, fue quien firmó la nacionalización de la energía venezolana. Este individuo salió a con la tesis de un ataque cibernético a la red eléctrica del país, pero el único ataque grave que ha recibido Venezuela es el chavismo y su demencia nacionalista.

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