Tribuna empresarial 22/08/2020

Oportunidades para el planeta

En la última década, la población mundial ha tenido una mayor conciencia hacia la preservación de los recursos naturales, el medio ambiente, y el cambio climático.

Ahora, y con la crisis sanitaria provocada por la pandemia del covid-19, el planeta tierra ha experimentado un respiro.

Esto debido a que fábricas han tenido que suspender sus operaciones, a la par que han dejado de circular automóviles en todo el mundo, y que muchas otras prácticas cotidianas se han visto pausadas.

De acuerdo con Geophysical Research Letters, China, Europa y Estados Unidos experimentaron una reducción de 60% en la contaminación emitida por dióxido de nitrógeno a principios de este año.

Asimismo, un informe realizado por la Nasa señaló que algunos de los epicentros de la pandemia, como la ciudad de Wuhan, y países como Italia y España, redujeron en hasta 30% sus índices de contaminación en los últimos meses.

Estas cifras nos dejan una reflexión: como sociedad debemos aprender a identificar las oportunidades que nos permitan contribuir con la preservación del medio ambiente. Si bien es cierto que varios países ya están reactivando sus actividades económicas, ahora es momento de que el sector empresarial comience a adoptar nuevos modelos -incluidos los circulares- que prioricen la reutilización y el reciclaje de los materiales.

Para comprender mejor el término, la economía circular busca cerrar ciclos -como lo hace la propia naturaleza- evitando la extracción masiva de materias primas y el derroche energético. Este concepto va mucho más allá de reducir, reutilizar y reciclar materiales, ya que pretende alargar la vida útil de los productos.

En este sentido, diversos organismos internacionales y activistas han señalado que el modelo actual de consumo y producción tiene repercusiones en el equilibrio medioambiental. A pesar de ello, personas, empresas y gobiernos siguen haciendo caso omiso ante esta gran problemática.

Derivado de esta situación, debe existir un compromiso por parte de las empresas para trabajar por un planeta más equilibrado, verde y seguro. Para ello, no basta solo con buenas intenciones, sino de acciones y marcos estratégicos que permitan guiar a las organizaciones hacia la sustentabilidad.

En el caso específico de 3M, hemos alineado nuestros objetivos de sustentabilidad con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de la Organización de las Naciones Unidas, lo cual nos ha permitido enfrentar de manera exitosa los desafíos más importantes de la humanidad, dirigiendo nuestros esfuerzos en las siguientes áreas: Ciencia Circular, Ciencia para el Clima y Ciencia para la Comunidad.

El mundo que nos rodea está cambiando y los desechos y escasez de los recursos naturales amenazan cada vez más con destruir y afectar nuestro ecosistema. Por tal motivo, es nuestro deber como sociedad generar este cambio positivo, que permita a las generaciones futuras contar con los recursos naturales necesarios para su supervivencia.