Analistas

Los 80s y su TV interactiva

Resulta increíble que hace 30 años la televisión ofreciera más programas interactivos que hoy. Hace 10 años cuando Colombia estaba eligiendo su estándar de Televisión Digital, TDT, los expertos se jactaban de que el sistema seleccionado, el europeo, permitía mayor interactividad. Eso significaba que los canales iban a poder no solo enviar información sino recibir datos de los televidentes por el mismo medio, es decir comunicación doble vía.

Estaba la promesa del desarrollo de formatos interactivos en los que el televidente podía participar en un concurso directamente con el control remoto, aplicar a una oferta de trabajo o hacer una compra directa. Eso no se desarrolló. Internet asumió el liderazgo de la interactividad con la zonza idea de votar por el participante favorito en un reality o comentar con un triste hashtag. Ahí se pierde al televidente porque le estoy cambiando el control por el celular que lo distrae con otros contenidos. Ahí también mueren las esperanzas de quienes esperábamos más de este futuro gracias a la genialidad de los formatos de los 80s y 90s. Señor empresario de TV: Tome atenta nota de estos clásicos y simplemente adáptelos ahora que está de moda ser vintage:

1. Telectrónico: El maravilloso concurso transmedia del 84. Para participar había que llenar un cupón que aparecía en las revistas y enviarlo a RTI. A más cupones, más oportunidades. El televidente se sentaba a las 5:30pm a ver el programa, ansioso esperando contar con la suerte de ser elegido y recibir la llamada. La idea era jugar “Asteroides”, el popular videojuego de Atari activando los disparos gritando “Paw” por teléfono y así derrotar al contrincante.

2. Leche: Esta comedia del 96, nos hacía soñar pensando que al subir o al bajar el volumen del televisor, estábamos eligiendo qué pasaría en la siguiente escena o qué decisión debía tomar el protagonista. Era parte del humor, pero igual todos lo hacíamos para sentirnos partícipes.

3. El Programa del Millón: Durante el show, Pacheco daba una serie de pistas, así que había que verlo todo para tener los datos completos. Al final, llamaban al azar a cualquier número telefónico y si quien contestaba sabía las pistas, ganaba millones y millones.

Y ¿qué decir de la opción de llevar la televisión a la gente?

4. Animalandia: En vivo, en directo y con público. “Si lo tiene tráigalo” era una mágica sección que hacía despertar al televidente, buscar entre sus corotos un artículo extraño que pedía Pacheco y llevarlo hasta el lugar de grabación antes de que terminara la transmisión.

5. El Hueco y Timbre aquí. Secciones de programas que llevaban la experiencia de la TV en vivo a la calle, a la puerta de la casa.

La TV está en crisis y si estamos justo en la época en la que todos quieren participar y que la tecnología facilita el asunto, ¿por qué no pensar en hacer que la televisión sea de verdad de la gente? ¡Ahí hay una oportunidad de negocio enorme!