.
Analistas 05/02/2021

Sin vacuna contra el populismo

Juan Manuel Nieves R.
Estudiante de Comunicación Política
JUAN MANUEL NIEVES
Síganos y léanos en Google Discover

En medio de la crisis que vivimos con el virus, una esperanza nació hace algunos meses con la vacuna contra el covid 19: distintas farmacéuticas de manera acelerada produjeron un producto con altas dosis de efectividad, la que se convierte hasta el momento como la mejor arma contra la enfermedad.

Nunca se había producido una vacuna de manera tan acelerada; la situación y la iniciativa privada hicieron posible este avance, del cual la desinformación y el miedo harán que no tenga el impacto deseado. Con estas buenas noticias hay otras que preocupan; Latinoamérica vuelve a tener el peligro de siempre: el del populismo de izquierda. Venezuela sigue descomponiéndose como el enfermo que sufre pero no muere; Argentina quiso volver al desastre y hoy compite con países de África en materia de inflación; Bolivia nunca quiso salir del oscurantismo y hoy su expresidente Evo, después de abusar del poder y enriquecer sus arcas, se vuelve a pasear por el país en manos de un aliado suyo; Ecuador parece querer retomar ese camino y se ve inevitable una victoria del candidato populista afín a Correa; en Colombia los más firmes contendientes son de izquierda y centro izquierda; no parece posible una victoria ante sus aspiraciones.

Un amigo empresario del sector de los celulares, con asombro me preguntaba: si la izquierda populista ha demostrado una y otra vez en la historia que no funciona, ¿por qué las personas siguen votando por ella? La respuesta tiene muchas aristas, pero hay dos que se destacan: la primera de ellas es la pobreza que continúa en Latinoamérica. Esta condición abona la tierra en donde florecen las salidas facilistas, la del subsidio, la del regalo, la expropiación. La segunda es el abuso de la clase política tradicional; en sus cargos se ve la dedicación al beneficio personal, la corrupción y la burla al pueblo; todo aquello acaba por saturar al electorado y este termina por darle una patada al establecimiento.

El gasto y el endeudamiento crecieron abruptamente durante el gobierno anterior, pero sorpresivamente en este se ha mantenido; los súper ministerios, los nuevos ministerios, los asesores de los asesores todavía están; tanta crítica al despilfarro y se mantiene; con ello el electorado se muestra más cansado: se votó por un cambio, pero la burocracia continuó, la JEP intacta, el Congreso igual y las aspersiones aéreas todavía en veremos. No se puede esperar un cambio haciendo lo mismo; por ello un futuro gobierno de izquierda populista, que parecía imposible, ahora se ve más real que nunca.

Existe vacuna contra el covid-19 pero no existe contra una peor enfermedad: la izquierda populista; frente a ella solo se puede atacar los síntomas y velar por el auto cuidado; ahí es cuando toman más valor las palabras de Nicolás Gómez Dávila: “cuando definen la propiedad como función social, la confiscación se avecina; cuando definen el trabajo como función social, la esclavitud se acerca”.

Conozca los beneficios exclusivos para
nuestros suscriptores

ACCEDA YA SUSCRÍBASE YA

MÁS DE ANALISTAS

ÚLTIMO ANÁLISIS 13/10/2026

El sistema financiero colombiano debe hacerse más profundo

La cartera de créditos respecto al PIB es pequeña: 42,5% en septiembre de 2026. En 2020, según el FMI, esa cifra era 54,07% del PIB en Colombia, mientras que en Macao era 266,6%, en Hong Kong 258,4%

ÚLTIMO ANÁLISIS 14/10/2026

Una justicia para el siglo XXI

Sin embargo, para millones de colombianos la experiencia sigue siendo la misma: procesos que duran años, expedientes difíciles de consultar, decisiones imposibles de ejecutar, trámites repetidos y una sensación de distancia entre la ciudadanía y la administración de justicia

ÚLTIMO ANÁLISIS 14/10/2026

¿Por qué perdimos?

El progresismo le ofreció a la clase media desmontar los mecanismos que la crearon. La elección de 2026 se decidió por menos de un punto. Media Colombia sigue esperando una izquierda capaz de perder sin insultar a quien no la eligió