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Analistas 01/01/2021

Por un 2021 lleno de esperanza

Juan Carlos Cárdenas Rey
Alcalde de Bucaramanga

El 2020 nos enfrentó a la mayor crisis global de las últimas décadas. La pandemia del covid-19 no solo nos cambió todos los planes y proyectos para este año, sino que además puso en evidencia, más que nunca, la enorme fragilidad de nuestras sociedades.

Desde la Alcaldía de Bucaramanga, tuvimos que afrontar este reto en nuestro primer año de gobierno, modificando los cronogramas y destinando los recursos necesarios para atender la emergencia, garantizando la atención en salud y la seguridad alimentaria de los bumangueses durante la cuarentena.

Sin duda, de esta experiencia surgieron grandes reflexiones que guiarán, no sólo los tres años de gobierno que nos faltan, sino que además dejarán los insumos necesarios para el ejercicio de los próximos gobernantes.

Lo primero es que todas las decisiones se deben tomar con base en información. Es necesario que las administraciones conozcan a profundidad, con datos exactos, cada uno de los aspectos de la ciudad para poder atender de manera eficaz los problemas de las comunidades.

Cuando llegamos a la Alcaldía encontramos bases de datos que estaban diligenciadas a mano en libros contables, lo cual generaba dificultades al momento de digitalizar los procesos y de priorizar las acciones para invertir los recursos de forma eficiente.

Así que nos dimos a la tarea de recolectar, digitalizar, cruzar y analizar toda la información que pudimos de la ciudad: familias, condiciones económicas, formas de desplazamiento, formalidad e informalidad, Sisben, etc., para garantizar que cada recurso invertido atendiera realmente una necesidad.

Y es que tomar decisiones con información es garantizar que cada recurso invertido, tenga como propósito atender y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. La transparencia no es sólo impedir que se roben el dinero, también es invertirlo de manera eficaz para poder disminuir las brechas sociales de desigualdad y darles solución a los problemas históricos de la ciudad. Así lo hicimos y lo seguiremos haciendo.

Por otro lado, y algo que confirmo cada vez más, es que no se vale, y menos en medio de una crisis como la que vivimos en el 2020 y que se extenderá al 2021, tomar decisiones haciendo cálculos políticos. Las necesidades de los ciudadanos no resisten que los gobernantes y políticos midan sus acciones con el rasero del partido o las expectativas electorales.

Mi invitación ha sido siempre la misma: trabajar unidos por una sola causa para sacar a la ciudad adelante. Los retos que nos plantea este nuevo año nos obligan a dejar de lado las banderas y colores, y apostarle a la gente, a los ciudadanos. A los colombianos.

Quiero desearle a todos un 2021 lleno de esperanza. Sé que lo vivido en el 2020 quedará muy marcado en el corazón de cada habitante del planeta. Todos, de alguna manera, fuimos tocados por esta emergencia que no distinguió edad, sexo, condición económica ni color político. Pero nos dejó también increíbles muestras de solidaridad y resiliencia que nos hacen creer en la capacidad de los seres humanos para sobreponernos a las adversidades.

Pd: Quiero recordar a todos aquellos que dejaron este mundo en el 2020. A sus familias y seres queridos, toda mi solidaridad.