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Predial progresivo sin estratos

El Concejo de Bogotá está discutiendo el proyecto de Acuerdo “por el cual se simplifica el Sistema Tributario Distrital y se dictan otras disposiciones”. El proyecto tiene dos grandes virtudes. Primero, elimina el estrato como criterio para determinar la tarifa y, segundo, propone que el pago se realice, con principios de progresividad, de acuerdo con el valor del avalúo.

La eliminación del estrato y la progresividad contribuyen a la modernización del sistema tributario. El proyecto de la administración de Enrique Peñalosa va en el mismo sentido de propuestas anteriores de los gobiernos de Clara López y de Gustavo Petro.

Como bien se anota en el proyecto de acuerdo “cuando se utiliza el estrato como medida de capacidad económica se incurre en la inexactitud de plantear una relación directa y lineal entre las preferencias de localización de los individuos en la ciudad, el entorno de su vivienda y su ingreso”. Y un poco más adelante agrega: “en esa lógica las mezclas espaciales entre diferentes niveles de ingreso y riqueza no existen”. Este diagnóstico es adecuado, ya que la relación entre el estrato y la capacidad de pago de las familias es muy borrosa. El avalúo es una variable que se aproxima al ingreso mucho mejor que el estrato, y por esta razón la tarifa del predial no se debería asociar al estrato.

En Colombia se introdujo la estratificación en 1983, cuando el atraso de los avalúos era significativo. Hoy, en un ciudad como Bogotá, con un avalúo que está actualizado, y que se acerca bastante al valor comercial del inmueble, no tiene sentido continuar utilizando el estrato, ni para efectos tributarios, ni como instrumento para asignar subsidios y contribuciones. No solamente en Bogotá, sino en todo el país, se debería eliminar la estratificación, que ha dejado de ser un mecanismo de clasificación socioeconómica adecuado. Como se señala, de manera acertada en el proyecto de Acuerdo, es más adecuado determinar la tarifa del predial teniendo como referencia el avalúo y no el estrato.

La segunda ventaja del proyecto de acuerdo es la progresividad, ya que la tarifa va aumentando con el valor del avalúo. Por encima de 135 salarios mínimos legales, la tarifa del predial crece desde un mínimo de 6 por mil de valor catastral hasta un máximo de 10 por mil. El aumento continuo de la tarifa es una expresión de la progresividad, ya que los avalúos de mayor valor pagan una tarifa más alta. Actualmente, Bogotá tiene una tarifa de predial bastante plana que oscila alrededor del 8 por mil. Si se compara con este piso el proyecto de acuerdo representa un avance en la progresividad. No obstante, los avances que tiene el proyecto desde el punto de vista de la progresividad, la tarifa propuesta todavía es baja comparada con los estándares internacionales. 

En los países desarrollados, la tarifa del predial es del orden de 20-22 por mil. En Bogotá el valor superior no debería ser de 10 por mil como se propone en el proyecto, sino que podría llegar al 16 por mil, que es el tope permitido por la ley. Con una tarifa más alta la progresividad sería mayor. El Concejo está a tiempo de elevar las tarifas para los avalúos de mayor valor. Esta decisión tendría tres ventajas: mejora la equidad, fortalece las finanzas de la ciudad, permite mejorar los servicios y las inversiones urbanas. Y este proceso favorece la productividad y la competitividad de la ciudad, ya que con estos nuevos ingresos se crean las condiciones urbanísticas que estimulan la dinámica empresarial.