Analistas

Dos formas de regionalización

GUARDAR

En las bases del plan de desarrollo Todos por un Nuevo País. Paz, Equidad, Educación se mezclan dos formas de regionalización que no son compatibles. La primera, que sigue los lineamientos del plan de Santos I, Prosperidad para Todos, tiene como fundamento las diferencias regionales, que son estimadas a partir del índice de capacidades de desarrollo endógeno (Iendog) de los municipios. El índice tiene tres dimensiones: condiciones sociales (con una ponderación de 45%), factor de densidad (16%), factor de crecimiento (39%). En el nuevo plan de desarrollo se mantienen criterios similares y, sobre todo, se insiste en la regionalización que se ha ido consolidado a través de los Organos Colegiados de Administración y Decisión (Ocad). Este modelo de regionalización se podría llamar “regionalización Ocad”. Las regiones resultantes son: Caribe, Eje Cafetero, Centro-Oriente, Pacífico, Llano, Centro-Sur.

La segunda forma de regionalización ha sido propuesta por el estudio de la Misión de Consolidación del Sistema de Ciudades, coordinado por Carolina Barco. En el plan de Santos II, Todos por un Nuevo…, se trata de incorporar las recomendaciones de la Misión, y se incluye la forma de regionalización que se desprende de esta concepción. De manera acertada el Sistema de Ciudades muestra las interacciones que existen entre el campo y la ciudad. Las dinámicas urbanas tienen que ser entendidas en consonancia con los procesos regionales. Desde esta perspectiva, adquieren relevancia conceptos como “aglomeración”, “ciudad región”, “corredores urbano-rurales”, etc. En el informe del Sistema de Ciudades se entiende el campo en relación con las ciudades. El punto de partida del análisis es el proceso de urbanización. En el diagnóstico se muestra que 76% de la población del país vive en las ciudades, que cerca de 85% del PIB se genera en las ciudades, y que 41 ciudades tienen más de 100.000 habitantes. Desde la lógica del Sistema de Ciudades, el campo no puede ser entendido por fuera de los procesos urbanos.

Las dos formas de regionalización, Ocad y Sistema de Ciudades, corresponden a dos visiones completamente diferentes del país. Los diagnósticos y las estrategias de acción que se desprenden son irreconciliables. Sería conveniente que en las discusiones del plan de desarrollo que comienzan en el Congreso se opte por la regionalización propuesta por el Sistema de Ciudades. Es considerablemente mejor que la regionalización Ocad. La modernización del campo tiene que ser concebida desde las dinámicas de las aglomeraciones. Además, desde la mirada del Sistema de Ciudades es más factible examinar los procesos de convergencia/divergencia. La consolidación de las grandes ciudades, que actúan como polos de atracción, se debe realizar de tal manera que se reduzcan las brechas – en términos de calidad de vida – con respecto a las ciudades circundantes de menor tamaño. Para avanzar hacia la regionalización del Sistema de Ciudades el gobierno tendría que ir subsumiendo la regionalización Ocad en la del Sistema de Ciudades.

Addendum. Fusiles contra lápices. En Comprensión y Política dice Hannah Arendt: “En la medida en que el surgimiento de los gobiernos totalitarios es el acontecimiento central de nuestro mundo, entender el totalitarismo no significa perdonar nada, sino reconciliarnos con un mundo en que cosas como éstas son simplemente posibles”. Solidaridad con Charlie Hebdo y sus periodistas: Cabu, Charb, Honoré, Maris, Tignous, Wolinski.

LA REPÚBLICA +

Registrándose puede personalizar sus contenidos, administrar sus temas de interés, programar sus notificaciones y acceder a la portada en la versión digital.

GUARDAR
MÁS LR

Agregue a sus temas de interés

MÁS LR

Agregue a sus temas de interés