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Venezolano compra colombiano

Es curioso que a veces las personas de afuera del país ven lo que nosotros no vemos, no sólo en los negocios, en todos los ámbitos. Durante una reciente reunión privada conocí un grupo de inversionistas venezolanos de alto nivel que viven hace muchos años fuera de su país. El grupo, tiene un Fondo de Inversión radicado en la Florida, fondeado con recursos de emigrantes. Miles de empresarios venezolanos emigraron, cuando comenzaron los cambios regulatorios y macroeconómicos implementados por el fallecido presidente Hugo Chávez. El Fondo de inversión cerró hace menos de una semana un importante negocio en el que adquirió 100% de un laboratorio colombiano llamado Vitalchem que posee un portafolio de productos con soluciones terapéuticas para el Sistema Nervioso Central (enfermedades psiquiátricas y neurológicas) y Oncología (cáncer).

Lo que más me sorprendió fue descubrir que para ese grupo de venezolanos (desde su punto de vista), el sistema de salud de Colombia es quizás uno de los mejores sistemas de salud del mundo. Consideran que en Suramérica, en conjunto con el sistema de salud de Argentina, Colombia es de los más completos. El problema como siempre no es del sistema sino de su ejecución. Los inversionistas extranjeros no desconocen que desde hace muchos años en el país se viene denunciando el excesivo costo de los medicamentos. Algunos analistas, periodistas e interesados en el sector de la salud, se han pronunciado sobre los intentos del Ministerio de Salud de hacer una reforma con el anuncio de la metodología de referenciación internacional. Este intento busca tener en cuenta los precios de los medicamentos en el exterior, para intentar disminuirlos en Colombia. El bajo costo es imperioso para garantizar la sostenibilidad de todo el sistema en el largo plazo. Para nadie es un secreto que el sistema en su totalidad viene teniendo serios problemas de liquidez y corrupción. La salud en Colombia está desfinanciada, pero no para todo el mundo. La necesaria Reforma de la Salud, de la cual ningún candidato presidencial ha hablado en esta campaña, es una de las grandes necesidades básicas insatisfechas de los colombianos.

La Reforma representa para las empresas ligadas al sector un universo de oportunidades y nuevos desafíos. En el caso de la industria farmacéutica, a pesar de que la regulación de precios de medicamentos pudiese ser considerada como amenaza para el futuro de las empresas, es claro que  una mejor gestión del sector, con eficiencia en compras, administración y pagos oportunos, así como un mayor acceso a la salud por parte de toda la población, implicaría el desarrollo de relaciones directas entre la industria y los pagadores. Si se logra el gran cambio, un nuevo escenario permitirá la comercialización de medicamentos de alta calidad a precios razonables.

Los inversionistas venezolanos, nuevos dueños de Vitalchem han decidido su ingreso a Colombia, mediante esta adquisición, teniendo en cuenta otra óptica de la que puede tener un empresario colombiano del sector. Tan exótica es la forma de ver el negocio que dirigirá la empresa un experto y conocedor del negocio farmacéutico en el país, el señor José Ramírez Moros, también venezolano, radicado en Colombia desde hace 10 años y quien hasta hace unos meses dirigió uno de los laboratorios más importante y exitoso de Colombia (Biotoscana Farma,S.A). Ramírez advirtió que aceptaba la nueva posición si le permiten: conservar a todo el personal colombiano, no hacer cambios laborales y dar vía libre a profundos esquemas de reingeniería y logística para buscar la eficiencia que le permita llegar a un precio final adecuado.  Hay que decir, que el laboratorio comercializa productos de marcas propias y manufacturadas principalmente en la India, lo que permite ofrecer soluciones terapéuticas para enfermedades de alto costo con precios más razonables. También comercializa una línea de productos nutricionales de marca y fabricación local propia.

Es sorprendente también que el Fondo de Inversión, de la mano de un banquero de inversión local, completó el due dilligence y la operación en menos de un semestre. El valor de la transacción además no se calculó por flujo de cada descontado, ni por múltiplos de Ebitda. Un sencillo análisis de activos y de oportunidades permitió acelerar la decisión. 

Bienvenidos los venezolanos que quieran ayudar a normalizar nuestro increíble y descompuesto sistema de salud. Necesitamos más de estos inversionistas.