Analistas

Turbulencia geopolítica 2014

GUARDAR

Al político y geógrafo sueco Johan Rudolf Kjellén se le adjudica la creación del concepto “geopolítica” a comienzos del siglo XX. Kjellén inclusive hizo parte del Parlamento de su país y en su  libro ‘Introducción a la geografía sueca’, desarrolló este concepto. La ciencia  posteriormente fue profundizada por pensadores alemanes e ingleses quienes incorporaron inevitablemente los ingredientes económicos y militares, a lo largo de las dos guerras mundiales. Hoy,  varios sucesos en el planeta nos presentan un efecto geopolítico que cambiará nuevamente el orden económico y político mundial por las siguientes décadas.

En menos de diez años el presidente de Rusia, Valdimir Putin, ha venido forzando gradualmente a una situación que desencadenó una crisis geopolítica que no parece tener solución en el corto plazo. La invasión a la zona de Crimea en Ucrania, la posterior suspensión del G-8, el negocio de Gazprom con China y la ruptura con los demás europeos reacomodaron las fichas en el ajedrez de una manera rápida e impensada. No es gratis que Alemania pidiera esta semana a la Fifa que le retiren a Rusia la adjudicación del Mundial 2018. Reino Unido finalmente decidió abrir hace 48 horas la tan solicitada investigación sobre el origen de la muerte del ex espía KGB, Alexander Litvinenko. Se ha acusado a Putin, aunque éste lo ha negado, de ser el responsable de dar la orden de envenenar a Litvinenko en 2006 en Londres con el isótopo radioactivo polonio 210.  El caso del vuelo MH17 de Malasya Airlines de la pasada semana, ya llevó a Estados Unidos a destapar su información de inteligencia responsabilizando a Moscú de la entrega de armas y entrenamiento del grupo violento proruso que habría derribado el avión. 

Con la nueva realidad rusa viene paralelamente la crisis que se recrudeció en Gaza en los últimos días. Las imágenes que registran las agencias de noticias siguen siendo un triste dejá vú de las violentas décadas del siglo pasado cuando palestinos e israelíes se enfrascaron en un agresivo despliegue militar para defender un territorio que se volvió infernal. El conflicto no parece tener final feliz a pesar de las gestiones diplomáticas de múltiples mandatarios. Es un ejemplo más del equilibrio de Nash que se vuelve recurrente y repetitivo. Un nudo que en vez de destrabarse se enreda cada vez más.

El accidente de Malasya Airlines sobre Ucrania generó nerviosismo en el mercado. Por supuesto, los precios de las acciones de algunas aerolíneas cayeron momentáneamente de manera brusca. Este aumento de las tensiones geopolíticas necesariamente va a  generar movimientos de largo plazo también. A pesar de que las noticias pueden afectar la oferta de varios bienes básicos, el éxito de algunas energías alternativas como el shale oil puede explicar la demora o la menor respuesta en el mercado. El petróleo es un activo que está correlacionado con las grandes divisas e índices bursátiles. México avanza en su reforma energética que le permite recibir una amplia inversión extranjera. Rusia está reduciendo los impuestos al sector petrolero e inversionistas de diferentes partes del mundo (especialmente de China) están invirtiendo en los Estados Unidos y Canadá. Ante tanta tensión, afortunadamente los mercados financieros globales gozan esta vez de amplia liquidez proveniente de EE.UU., algunos países de Europa y Japón. 

El reconocido analista de mercados Julian Cárdenas me envió una gráfica, que encontró de un reporte de Goldman Sachs. En el análisis, se observa que la respuesta del petróleo por la tragedia aérea fue menor frente a las tensiones en Oriente Medio y Ucrania. De hecho, la volatilidad en los precios del petróleo ha estado en sus mínimos históricos mientras que los índices de riesgo geopolítico registran niveles históricamente altos. Lo malo es que ante este escenario difícilmente volveremos a ver un precio de barril de petróleo estable por debajo de los US$100. Y menos cuando recién se produce la renuncia del Primer Ministro de Ucrania por la disolución de la mayoría parlamantaria. La turbulencia geopolítica es inminenete. El mundo se encarecerá por un buen tiempo hasta que vuelvan las aguas mansas. 

Ñapa: Para completar el panorama, el mercado mundial se verá impactado fuertemente si el próximo 31 de julio Argentina no paga los bonos a los tenedores del Mellon Bank, después de la decisión de un juez de Nueva York que obliga forzosamente al pago y no acepta refinanciación. El mundo no aguanta otro ‘default’ argentino en estos momentos.

LA REPÚBLICA +

Registrándose puede personalizar sus contenidos, administrar sus temas de interés, programar sus notificaciones y acceder a la portada en la versión digital.

GUARDAR
MÁS LR

Agregue a sus temas de interés

MÁS LR

Agregue a sus temas de interés