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Crisis en el San Blas

El alcalde de Bogotá Gustavo Petro, en sus promesas de campaña, anunció que eliminaría las cooperativas de trabajo asociado en el Distrito y todas las formas de intermediación laboral en trabajos permanentes del sector público. Uno de los funcionarios de la red hospitalaria, me describió en detalle su situación personal, arriesgando su contratación en el distrito con la publicación de esta nota. El señor David Jiménez identificado con C.C. 80.173.809 lleva trabajando en el Hospital San Blas 18 meses a través de contrato de prestación de servicios con vigencias mensuales sin ninguna clase de garantía laboral y mucho menos prestaciones sociales.

El San Blas está ubicado en la localidad de San Cristóbal, donde Jiménez y cientos de funcionarios más, no reciben un salario, sino unos honorarios correspondientes a una prestación de servicios en su calidad de “proveedor” de la red pública. Por otra parte, deben cumplir horario y recibir órdenes de sus “jefes”, quienes jurídicamente son ordenadores del gasto en el contrato de prestación de servicios. Claramente ahí no hay una relación cliente-proveedor, sino de jefe-empleado, sin los respectivos aportes parafiscales. Irónicamente la figura de contratista le impide pedir una incapacidad, así trabaje para el sector de la salud.

Esta “figura” en la red de hospitales se pasa por alto la disposición de la Corte Constitucional en sentencia C-614 de 2009 en la cual se prohíbe la celebración de contratos de servicios para la ejecución de funciones de carácter permanente, especialmente en el sector público. En una de sus conclusiones la Corte dice:  “A pesar de que, como se vio, la prohibición de vincular, mediante contratos de prestación de servicios, a personas que desempeñan funciones permanentes en la administración pública, lo cierto es que en la actualidad, se ha implantado como práctica usual en las relaciones laborales con el Estado la reducción de las plantas de personal, el aumento de contratos de prestación de servicios para el desempeño de funciones permanentes de la administración y de lo que ahora es un concepto acuñado y públicamente reconocido: la suscripción de “nóminas paralelas….”

Nadie en el hospital ha firmado contrato de agosto, pues la  vigencia de un contrato del 1 al 31 de cada mes siempre se realiza en los últimos 2 o 3 días del período. Con ese mecanismo, nadie sabe cuándo le van a dar por terminado del contrato, como ha venido sucediendo. Alrededor de 80 trabajadores han convocado varias veces, a través del sindicato del hospital, cese de actividades, ya que a la fecha les adeudan 3 meses de pago. Las directivas, por su lado, advierten que quienes participan en dichos “paros” pueden ser sancionados con la no renovación del contrato. Muchas personas se han tenido que ir de la institución ya que no están en condiciones de “aguantar” más tiempo sin pago. Se han retirado sin cesantías, nunca recibieron primas y jamás disfrutaron vacaciones. Jiménez probablemente será víctima de una próxima “no renovación” de su contrato de prestación de servicios, pero como él y otros que se encuentran en la misma situación, prefieren hacer la denuncia y escalar el problema a medios de comunicación y organismos de control para que los hospitales y el Distrito dejen de “pasarse por la galleta” los pagos a la gente que vive de esa actividad.  

El déficit del San Blas asciende a $12.000 millones. Una situación similar se vive en los hospitales de Meissen y Tunjuelito, donde también hay quejas de contratistas. El secretario de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, anunció que presentará un acuerdo para obtener 90 mil millones de pesos para inyectarle recursos a los hospitales públicos de nuestra ciudad. Si seguimos así, Jaramillo ha dicho que para septiembre al menos 20 hospitales públicos tendrían problemas de flujo caja. Otra evidencia mas de nuestro fracasado sistema de salud.

Ñapa: El presidente del Sindicato Nacional de Taxistas, Herminso Bermúdez, dijo a una fuente cercana, que había que “aprovechar el momento de debilidad y enfermedad del alcalde Petro” para promover la jornada de paro de taxistas de la próxima semana. Curioso que Herminso históricamente ha sido simpatizante de  Progresistas, el partido del Alcalde.