En tiempos dominados por el marketing político, la indignación digital y la superficialidad administrativa, figuras como Germán Vargas Lleras recuerdan una verdad incómoda: gobernar exige carácter
El arte tiene la facultad profunda de interpretar la realidad; tal vez por eso lo revisito de forma constante, y lo cito con recurrencia, probablemente en busca de inspiración, seguramente en busca de respuestas