Analistas

El lado negativo de los ‘Millennials’

Me parece ridículo ver como periodistas y autores en general, hacen esfuerzos sobrehumanos para tratar de evolucionar su discurso y su forma de presentar su contenido de una manera que sea entendible o digerible por la generación de los “millennials”. No tiene sentido que simplemente por el hecho de querer incrementar su audiencia en canales digitales como Youtube o Instagram, noticias serias y contenidos que inherentemente requieren ser comunicados de manera precisa, sean mutilados y “tropicalizados” para agradar a una población que posiblemente no estará interesada en consumirlos de esta manera. La revista Time hace unos meses, describía a los “millennials” como la generación “yo,yo y yo”, un colectivo de personas egoístas y narcisistas que creen que el mundo gira a su alrededor. Profesionales, que no tienen problema con vivir con (y de) sus padres muy pasados sus 20s. Todo lo contrario a sus padres, quienes se esforzaron por progresar laboralmente, dejando atrás la forma en que el trabajo afectaba su calidad de vida y su vida familiar, queriendo entregar a sus hijos lo que muchos de ellos no habían podido tener en su infancia.

Hace unas semanas el columnista del diario español El País, Antonio Avalón, causó una gran controversia al acusar a los “millennials” de una “falta de civismo y responsabilidad”, de “no tener en su ADN la función de escuchar”, así como de no identificarse con ninguna aspiración política o social, careciendo de cualquier vinculación con el pasado, siendo completamente indiferentes y apáticos hacia el mundo real. La posición del Sr. Avalón es respetable y aunque no concuerde 100% con la misma, creo que resalta aspectos importantes a tener en cuenta.

El hecho de haber nacido en una época de prosperidad económica global y dentro de un ambiente tecnológico que avanza a pasos agigantados es posiblemente parte de la explicación de porque una gran mayoría de los miembros de esta generación son impacientes, mimados o egocéntricos. De igual manera se dice que los “millennials” van por la vida coleccionando títulos académicos en lugar de experiencia y que a pesar de gozar de buena educación académica, al momento de ingresar al campo laboral encuentran un ambiente hostil y donde no necesariamente pueden ser exitosos fácilmente. A diferencia de la generación de nuestros padres, a estos jóvenes no les importaría renunciar con tal de sentirse bien con lo que hacen, por lo que al experimentar incertidumbre laboral, buscan enfocarse al emprendimiento.

Un aspecto que desafortunadamente los caracteriza, es el de la falta de educación y conciencia financiera que tienen los “millennials”, lo cual en el inicio de sus carreras profesionales, cuando los ingresos que perciben en sus trabajos son bajos, provoca que para ellos, el manejo del dinero pueda convertirse en una tarea casi imposible. Los integrantes de esta generación, mucho mas que los de cualquier otra, olvidan que la libertad está acompañada de una gran responsabilidad, cometiendo errores en aspectos básicos como el presupuesto, pago de deudas, manejo de crédito, arrendamiento y planeación para su futuro.

No es descabellado pensar que estemos en frente de una “profecía auto-cumplida”, cuando afirmamos que es imposible entender a los “millennials” o que la sociedad y los medios deben adaptar sus políticas, mensajes e incluso su modo de operación para acomodarse a las necesidades de esta “nueva generación” si la educación y los medios se transforman para acomodarse a hábitos y actitudes que no necesariamente son positivas.