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Analistas 05/06/2021

Qué hacer…

Gustavo Moreno Montalvo
Consultor independiente

El gobierno no tiene credibilidad. El Estado no inspira confianza. El narcotráfico reta las instituciones. La población bajo la línea de pobreza aumentó por la contracción económica resultado de la emergencia sanitaria y por obstrucciones a la movilidad con propósitos oscuros. La población joven no percibe atención a su falta de oportunidades. Iván Duque aún podría ser agente de cambio, pero debe cambiar su equipo y su esquema de gestión, vincular gente con puntos de vista diferentes, conciliar desacuerdos y construir nuevos caminos.

Se requieren actuaciones rápidas para generar ingreso en los estamentos más vulnerables. No se trata de reformas tributarias para financiar el statu quo. Hay que robustecer la política social. Es evidente la conveniencia de garantizar un ingreso del orden de $200.000 mensuales por persona a toda la población adulta cuyo ingreso no alcance el salario mínimo y a la población mayor de 70 años sin pensión. Se puede financiar el grueso de estos programas mediante la revisión creativa y rigurosa del presupuesto y la derogatoria de la reforma tributaria de 2019.

Además se debe promover con celeridad la creación de empleo formal con proyectos de infraestructura sensatos y desvincular hasta donde sea posible la seguridad social y la remuneración al trabajo. Será preciso diseñar mecanismos para aumentar rápido la productividad y así evitar el desorden macroeconómico por cuenta de las medidas de choque. El reto no es utópico: el valor agregado por hora trabajada en Colombia es muy bajo, menos de US$10, un tercio del correspondiente a Chile, y la mitad del correspondiente a México, país con similar problema de ineficacia de lo público y mayor informalidad, pero cuyo ingreso per cápita dobla a de Colombia.
Se requiere verdadera inserción en la economía global, con medidas cambiarias y arancelarias transitorias mientras se construyen cadenas de valor y se diversifica la canasta exportadora: no tiene sentido que la mitad de lo exportado por un país no petrolero sea petróleo. La clave del crecimiento sostenido está en aprovechar las ventajas comparativas relativas de las regiones para asignar recursos con eficiencia, en forma articulada con el mundo. Habrá que simplificar el sistema fiscal, suprimir tratamientos preferenciales para sectores privilegiados, cerrar espacios para evasión y elusión por personas naturales de muy altos ingresos con abogados y contadores creativos, prescindir del impuesto al patrimonio, antitécnico e injusto, reducir en forma paulatina las tarifas para las sociedades y rehacer la Dian.

Sin liderazgo efectivo habrá eco a las iniciativas de A. Uribe y G. Petro, quienes con diferente enfoque han propuesto Asamblea Constituyente para cambiar las reglas básicas de lo público. La Constitución de 1991 contiene procesos básicos inconsistentes con el propósito que ella misma consagra, su necesaria revisión debe ser integral y efectiva, no improvisada ni sesgada. Es hora de dirigir con eficacia, con todos los colombianos como interlocutores; es enorme la responsabilidad ante un país con 50 millones de personas que hoy pueden certificar la ineficacia de lo público. Reconocer la necesidad de reformar lo público y revisar con método, imaginación y sentido crítico el ordenamiento básico del Estado es ineludible para construir confianza y así legitimar el ejercicio efectivo del monopolio de la fuerza.